Recursos naturales del Municipio de Santa María Chiquimula
Son los elementos que proporciona la naturaleza sin intervención de los humanos, y pueden aprovecharlos para satisfacer sus necesidades.8
b. Suelos
Según el tipo de suelo, se define que la mayor parte de suelo existente en Santa María Chiquimula es de vocación forestal, los campesinos utilizan estas tierras para cultivos, especialmente granos básicos y logran una producción baja. De acuerdo a la clasificación elaborada por Simmons, en el municipio se encuentran las series Patzité y Totonicapán (MAGA, 2004).
El municipio está constituido por 24,471.79 hectáreas, de estas 4,553.15 ha son utilizadas para fines agrícolas principalmente para el cultivo de granos básicos con un área cultivada de 3,927.09 ha; existe un área de 5,346.10 ha dedicadas a arbustos y matorrales, los bosques son representativos, ya que se cuenta con un área de 14,508.54 ha equivalente al
59.29% del total del territorio, predominando el bosque mixto.
Los lugares poblados ocupan un área de 64.01 hectáreas, equivalente a 0.26%, reflejando el potencial que tiene el municipio en relación a su cobertura boscosa y vegetal.
Vocación de suelos
Con relación a la capacidad de uso de la tierra, el municipio según la clasificación de suelos de USDA cuenta solamente con suelos de la clase VII principalmente para la producción y protección de bosques.
c. Flora y fauna
La biodiversidad del municipio se ve reflejada en la gama de especies de flora y fauna existentes, debido al clima que prevalece en el territorio, esto permite la producción de frutales deciduos y algunos cítricos y que aun no se explotan potencialmente. Los bosques de Santa María son los más extensos en hectáreas de terreno teniendo que el 59.29% del territorio es cobertura boscosa con 967.04 ha de coníferas, y 13,541.50 ha de bosque mixto, con especies como pino, ciprés, aliso, encino eucalipto y álamo como cubierta vegetal.
La fauna está constituida por una serie de especies como Taltuzas, tacuazín, coyote, ardillas, ratas de campo, chocoyo, serpientes, aves variadas como azulejo, guarda barranca entre otros.
Evidentemente, el bosque ha venido sufriendo de degradación debido a los siguientes factores: tala ilícita; avance de la frontera agrícola; incendios forestales; sobre pastoreo; plagas y enfermedades, y usurpación de nuevas áreas. No se sabe que se tengan áreas protegidas en Santa María; existe control de los bosques en cuanto a la tala de los mismos, debido a la existencia de taladores clandestinos. Tampoco existe un enfoque de cuenca en la protección de los recursos naturales.
No existe servicios ambientales significativos, únicamente algunas acciones de reforestación, que se debe a la iniciativa de grupos o personas y donde participan estudiantes; hay preocupación latente por el problema de la deforestación y se pretenden medidas integrales para su conservación (SEGEPLAN, 2009d).
d. Clima
En el municipio existen dos zonas de vida, el bosque húmedo Montano Bajo Subtropical (bh-MB) y el bosque muy húmedo Montano Bajo Subtropical (bmh-MB) según Holdridge (URL, IARNA, 2004). El clima de Santa María Chiquimula es seco, templado y sano. En la cabecera municipal el clima es un poco más frío, por encontrarse a una altura de 2,130 metros sobre el nivel del mar.
e. Gestión Integrada del Recurso Hídrico – GIRH –
El agua viene degradándose debido a los siguientes factores: desfogue de aguas residuales sin tratamiento; descarga de desechos sólidos urbanos, y; mala disposición de excretas.
Independientemente de los factores naturales que degradan los recursos naturales, especialmente el agua, existen factores socio-económicos que transversalmente deterioran del ambiente y los recursos naturales, tal es el caso de la educación, la pobreza y el crecimiento demográfico.
El territorio del municipio de San María Chiquimula muestra una configuración natural que pertenece a la cuenca del río Salinas que desemboca finalmente en el Golfo de México, cubriendo un área aproximada de 56.1856985 kilómetros cuadrados, lo que representa alrededor del 1.42% del área de la cuenca (MAGA, 2004).
Existe contaminación de las fuentes de agua, especialmente de los riachuelos que atraviesan el municipio, nacimientos, pozos y captaciones, por la presencia de desechos sólidos
domésticos, heces fecales (humano y animal) y mala disposición de pozos ciegos. Se ha observado contaminación de los nacimientos con una gran cantidad de basura doméstica.
Éstos son focos contaminantes, por ser un lugar para depósito de basura de los habitantes cercanos al mismo. Cada vez se está volviendo en un vertedero clandestino a cielo abierto, lo que de no tomarse acciones inmediatas se volverá un gran problema de contaminación.
En cuanto a fuentes o nacimientos de agua, se sabe de la existencia de once nacimientos de agua ubicados en Xesaná, Chuachituj, Xecachelaj, Xecococh, Casa Blanca, Xebé, Xecajá, Tzansibiche y el Rancho, evidenciando que es un municipio con gran potencial referente al recurso hídrico, ya que según los habitantes en comunidades como Xecachelaj, El Rancho y Tzansibiche existe 4, 6 y hasta 10 nacimientos de agua respectivamente (SEGEPLAN,
2011a).
f. Gestión de riesgo – GR –
El municipio de Santa María Chiquimula presenta un nivel de riesgo9 critico, el cual está asociado a la presencia de grupos de amenazas de origen geológico, socio natural e hidrometeorológico, cuya probabilidad de impacto sobre la población y sus medios de vida se ve potencializado por la presencia de factores de vulnerabilidad de índole económico, físico estructural, cultural e ideológico, ambiental y funcional.
Amenazas
Dentro de las amenazas con mayor afectación y recurrencia evidenciada en el municipio, están las de índole hidrometeorológicas como: las inundaciones, crecidas de ríos, huracanes, tormentas, temporales, desertificación y sequias; las de origen geológico como: los derrumbes y deslizamientos; y las de origen socio natural como: los incendios forestales y la deforestación (SEGEPLAN 2011c).
Vulnerabilidad
La vulnerabilidad en Santa María Chiquimula se estima como critica; en el caso de los indicadores de mayor relevancia para los factores de vulnerabilidad, se encuentran el bajo nivel de ingreso, el tipo de empleo y la migración laboral para el caso de la vulnerabilidad económica. En base al factor de vulnerabilidad físico estructural, los indicadores más relevantes son la mala construcción de las viviendas e infraestructura; en el caso de la vulnerabilidad funcional esta el limitado acceso al agua potable, el manejo inadecuado de desechos sólidos y líquidos, vías de acceso y energía eléctrica; en cuanto a la vulnerabilidad ambiental esta la intensidad del uso del suelo y la ausencia de políticas adecuadas de manejo integrado del recurso hídrico, y referente a la vulnerabilidad cultural ideológico, esta la errónea percepción del origen de los desastres y la actitud frente a la ocurrencia de los mismos.
En base al análisis, las áreas o comunidades que pueden recibir el impacto de un evento o las que debido a su ubicación, tipo de amenaza y vulnerabilidad presentan un grado mayor a ser susceptibles a determinado riesgo, están: las micro regiones 1, 2 y 3 que son susceptibles a los derrumbes; la MR2 y MR3 presentan riesgo a incendios forestales principalmente en la época seca; la micro región 3 es la que mayor riesgo presenta a los deslizamientos, los últimos reportados fueron con el paso de la tormenta Ágatha. La MR1, MR2 y MR3, son susceptibles a inundaciones, crecidas de ríos, tormentas, temporales, sequias y a la desertificación, mientras que en la MR3 es donde mayor riesgo se tiene a la deforestación, teniendo que las comunidades que la conforman son las que cuentan con mayor cantidad de cobertura boscosa del municipio (SEGEPLAN 2011c).
g. Saneamiento ambiental
En el municipio se observa deterioro de los recursos naturales, específicamente del suelo, debido a factores como: malas prácticas de cultivo, uso intensivo, erosión hídrica y eólica, sobre pastoreo, uso excesivo de agroquímicos, falta de disposición adecuada de desechos sólidos, y cambio de uso de éste.
En realidad no existen estrategias de manejo de desechos sólidos y líquidos, aunque existen botaderos de basura oficiales o clandestinos, en ambos casos, no existe un manejo adecuado de la basura; no se recicla, tampoco se separan residuos orgánicos e inorgánicos, con ello se genera la crianza de microbios, bacterias, bichos indeseables como ratas, cucarachas y otros. Los drenajes son escasos y solo se hallan a nivel de la cabecera, en las comunidades no existe alcantarillado, las aguas grises corren a flor de tierra y son contaminantes que tarde o temprano, llegan a los ríos, generando contaminación general.
De la misma manera, el bosque ha venido sufriendo de degradación debido a los siguientes factores: tala ilícita; avance de la frontera agrícola; incendios forestales; sobre pastoreo; plagas, enfermedades, y usurpación de nuevas áreas.
Finalmente, el aire también sufre deterioro, debido a la cantidad tan grande de partículas en suspensión, gases de efecto invernadero, incendios forestales, emanación de gases provenientes de vertederos a cielo abierto, el uso de biodigestores, la quema de desechos y llantas, rozas, la utilización de hornos artesanales, y la cocción de alimentos, a través de estufas mejoradas a fuego abierto.
Independientemente de los factores naturales que degradan el ambiente y los recursos naturales, existen factores socio-económicos, que transversalmente deterioran el ambiente y los recursos naturales, tal es el caso de la educación, la pobreza y el crecimiento demográfico10.
La situación ambiental viene mostrando una dinámica negativa, destacando como las principales debilidades: la falta de un plan de ordenamiento territorial, lo que no ha permitido orientar de manera adecuada las necesidades humanas con las posibilidades de uso y manejo de los recursos naturales, la inexistencia de normativas ambientales a nivel de la cabecera municipal y sus comunidades, falta de educación y conciencia ambiental de la población, escasa inversión económica para proyectos forestales, falta de plantas de tratamiento para los desechos sólidos y líquidos, poca cobertura de proyectos de saneamiento, área de alta vulnerabilidad ante desastres, suelos no aptos para cultivos agrícolas, escasas fuentes de agua para consumo humano, y falta de ordenamiento territorial.
