Recursos Naturales del Municipio de Sibilia
Se entiende como el conjunto de elementos bióticos y abióticos que interactúan para formar una unidad general del paisaje y se constituyen en el soporte material del territorio municipal. El Desarrollo Ambiental es uno de los más significativos dentro del proceso de ordenamiento y desarrollo de cualquier Municipio, país o nación en el mundo entero. No hay que olvidar que el Medio Ambiente es fundamental en el Desarrollo Socioeconómico de un territorio. Quizás la problemática ambiental hoy día es uno de los principales problemas que afectan al mundo entero como el calentamiento global; razón por la cual en la actualidad es tarea de todos velar por el mejoramiento del mismo.
b. Suelos
Según el Mapa Geológico de la República de Guatemala, el municipio está constituido por mantos sedimentarios de Rocas ígneas metamórficas (Qp y Tv), cuyo principal uso es la agricultura limpia anual, con características fisiográficas geomorfológicas de tierras altas volcánicas clasificadas como Montañas volcánicas altas de Occidente y Planicies Onduladas. De acuerdo a la Clasificación de Simmons, en el municipio se encuentran tres series Cme (Serie Camanchá erosionada), Pz (Patzite) y Tp (Totonicapán). Existen cinco minas y cinco canteras de arena blanca, balastro, selecto y poma que están ubicados en los caseríos los Pocitos, entre Vista Hermosa y Pacaché, la Laguna, en las aldeas el Rincón y Chuicabal, las cuales proveen a la población materia prima para la construcción de viviendas y usos diversos,(construcción de carreteras).
Según el Ministerio de Agricultura de Ganadería y Alimentación, la Intensidad y Uso de la Tierra, aproximadamente el 70% del territorio del municipio de Sibilia es sobre utilizado y el otro 00 % es utilizado en forma correcta. Dentro de la clasificación de la USDA, que hace referencia a la capacidad de uso de la tierra, el territorio se divide en dos clases: VII (95% del territorio) y VI (5 % del territorio). Es importante resaltar que las superficies reportadas por el MAGA en relación a la intensidad y uso de la tierra (4475.54 hectáreas), no coincide con la distribución del territorio dentro de las cuencas del río Samalá y río Cuilco (4107.24 hectáreas), existiendo una diferencia de 368.30 hectáreas.
Vocación de los suelos
El municipio con un área de 4475.54 hectáreas, se encuentra dividido de acuerdo a su cobertura vegetal u uso de la tierra en la siguiente forma: la infraestructura de los centros poblados abarca 63.58 hectáreas (1.4204 %), agricultura anual (granos básicos) con 1051.05 hectáreas (23.4843 %), Huertos, viveros y hortalizas 0.13 hectáreas (0.0028), arbustos y matorrales con 1924.82 hectáreas (43.0078 %), bosque natural con 1435.97 hectáreas (32.0847 %), este último distribuido de la siguiente manera: Bosque latifoliado con 304.66 hectáreas (6.8072 %), bosque conífero 1065.36 (23.8041 %) y bosque mixto con 65.95 (1.4734 %)35. Es importante señalar que aunque existe un dato de la cantidad de bosque natural en el municipio, no hay una certeza técnica sobre la cantidad actual y colindancias de los mismos, por lo que se hace necesario determinar su área y ubicación dentro del municipio.
c. Flora y fauna
En lo que se refiere a flora, hay una diversidad de especies nativas de árboles en las áreas que no se destinan para el cultivo, de las cuales se pueden mencionar; los Quercus sp. Los Pinus sp., Cupressus sp., Abbies guatemalesis, y otras especies predominantes en el lugar, usados como madera y leña para la venta o el consumo familiar. En la fauna, se puede apreciar diversas especies de aves, mamíferos pequeños, reptiles como lagartijas, serpientes, coyotes y comadrejas. Entre las plantas medicinales más apreciadas se encuentran el chicajol, planta pequeña que habita entre el bosque, con propiedades curativas, para la mujer durante y después de su periodo de gestación. En otras áreas se emplea el madron (calycophillum candidissimun), el reijan y el palo amargo.
d. Clima
Según el sistema de clasificación climática de Thornwhite, el municipio se encuentra ubicado en la región de la Meseta y el Altiplano, caracterizado por ser una zona de clima frío, siendo su temperatura de 13 a 15.5 grados centígrados, con una altura de 3553 metros sobre el nivel de mar, con una precipitación media anual de 500 a 1000 milímetros al año, en donde las lluvias no son tan intensas, los mayores registros se obtienen de mayo a octubre, con una evapotranspiración anual de 1001 a 1200 mm por año; el municipio geográficamente se encuentra ubicado en las cuencas del río Samalá
(1559.24 hectáreas), río Cuilco (2548 hectáreas).
El municipio se encuentra en la zonas de vida, Bosque muy húmedo Montano Bajo Subtropical (bmh – MB). Según la clasificación de Ecorregiones de Guatemala, el municipio se encuentra clasificado como Bosque Montano Centroamericano, ecorregión perteneciente a los bosques latifoliados, estas regiones presentan parches aislados, en una especie de mosaico debido a la altitud en la que se encuentran, se consideran como bosques templados en donde sobresalen por su presencia los robles y coníferas 36.
Debido a su altura el clima es frío, pero agradable. El municipio es atravesado de este a oeste por un sistema de montañas, entre las que están los cerros El Paxte y Patunún y, de norte a sur, Panimaché y El Barrial. A medio kilómetro de la cabecera está el cerro Las Cacerías, de forma cónica, que se encontraba cubierto de variada vegetación. En los alrededores de la cabecera está la llanura conocida como Grama.
e. Gestión Integrada del Recurso Hídrico – GIRH –
La Gestión Integrada de Recursos Hídricos o del Agua -GIRH-, toma en cuenta las necesidades del ser humano y de los ecosistemas; incluye la planificación, protección y aprovechamiento del agua. Su importancia radica en proveer al hombre del agua que utiliza en sus distintas actividades productivas, al respecto en el municipio existe un total de 10 acueductos que abastecen a la población, sin embargo ninguno de estos está siendo monitoreado con respecto a las propiedades físicas y químicas, así mismo, solamente uno posee un sistema de cloración.
El agua es esencial para la vida animal y vegetal, sin ella no sería posible la vida en la tierra. El agua que se distribuye en el Municipio proviene principalmente de la precipitación pluvial, que forma depósitos naturales que se mantienen en la superficie o en forma subterránea. Los caudales de agua siguen de cerca el régimen de lluvias y el promedio para la época seca es de noviembre al mes de abril. Los picos de caudales máximos de lluvia se dan en junio y septiembre.
Tiene cuatro ríos que son: El Chacape, Las Piedrecitas, Patzacán y Pacaché. El Chacape nace y recorre los caseríos la Laguna y Vegas de Nazareth, cuando sus afluentes llegan a los Pocitos y el Paraíso se une con el río las Piedrecitas y al llegar al Barrio la Libertad forman una catarata que hasta el momento aun no tiene un nombre asignado. Finalmente desembocan en el río Samalá. El río Las Piedrecitas inicia en la aldea el Rincón y barrio el Progreso, de igual forma que el río Chacape, éste forma una catarata que no tiene nombre para su identificación dentro de la población. El Patzacán se forma en los caseríos la Laguna y el Paíz, que le sirven de colindancia con los caseríos Rachimaché y los Ángeles, recorre la parte central del caserío Las Brisas, y desemboca en el océano Atlántico. El Pacaché surge en el caserío Pacaché y sirve de colindancia a los caseríos, el Barreal y las Brisas, también se une con el rió Patzacan en Río Blanco, San Marcos, este río es la base para la formación del Río Selegua en los Estados Unidos Mexicanos.
El Municipio posee seis manantiales, pero uno de los más importantes es el que brota al sur de la población específicamente en los caseríos de la Laguna y las Vegas de Nazareth que mide doce pulgadas captadas, que sirve para abastecer de agua a la población urbana y rural. Además posee un nacimiento de agua ubicado en el caserío las Brisas, que posee un caudal de seis pulgadas, conocido por los habitantes como Ojo de Agua.
Los diferentes ríos y nacimientos del Municipio,día a día sufren constante contaminación por la falta de conciencia en la población que tira basura en los caudales, que también reciben las aguas negras conducidas por medio de drenajes municipales. La acumulación de basura de diferente clase origina un foco de insalubridad y otro fenómeno que incide es la deforestación, en las diferentes comunidades del lugar. Los riesgos de contaminación identificados están relacionados estrechamente con la creciente presión demográfica urbana y la falta de ordenamiento territorial que incrementa sustancialmente las descargas líquidas contaminantes, así como el cambio de uso del suelo y el uso intensivo de plaguicidas y fertilizantes químicos.
f. Gestión de Riesgo
En su forma más simple, es el postulado de que el riesgo resulta de relacionar la amenaza y la vulnerabilidad de los elementos expuestos, con el fin de determinar los posibles efectos y consecuencias sociales, económicas y ambientales asociadas a uno o varios fenómenos peligrosos en un territorio y con referencia a grupos o unidades sociales y económicas particulares.
De acuerdo al análisis realizado en dicho municipio debe destacarse que en materia de gestión de riesgo, hasta la fecha no existe ningún tipo de antecedente, ya que no se ha visto esta temática como punto de interés o necesidad por parte de las autoridades ni de la población, quienes incluso desconocen el significado de la temática. Sin embargo debe resaltarse la ocurrencia de eventos de desastre, que han afectado históricamente el municipio, los cuales, aunque hayan dejado pérdidas materiales y humanas no han movido a la población hacia la búsqueda de acciones de prevención y reducción del desastre.
g. Amenazas
En la identificación de los riesgos naturales del Municipio, se toman en consideración las siguientes variables: cambios climáticos, disponibilidad de agua, impacto, pérdida de cultivos, sismos, terremotos, inundaciones, deslaves, deslizamientos; puntos que servirán de parámetro y darán una visión general de las condiciones ambientales en que se encuentra Sibilia.
En el territorio municipal, se han detectado variadas amenazas ambientales a tener en cuenta. La vocación agrícola de su territorio (23.4843 %), ha hecho que sea este recurso económico el principal argumento utilizado para enfocar el desarrollo del municipio, no prestando consideración a los problemas que de forma directa o indirecta genera su explotación, como son las pérdidas de suelo por erosión, la destrucción de la vegetación silvestre, los movimientos de tierras o las famosas quemas anuales que se realizan al inicio de las siembras.
En gran parte del territorio municipal la erosión está comprendida en aquellas zonas con pronunciada pendiente, en definitiva, la mayoría del territorio tiene un grave problema de erosión, debido a las inadecuadas prácticas agrícolas, lo que facilita la erosión ya que disminuye la infiltración del agua en el terreno y aumenta la escorrentía superficial al crearse una costra arcillosa impermeable, de forma que el agua lleva una mayor energía y es capaz de transportar partículas de tamaños mayores. Además, la energía con la que el agua golpea el suelo aumenta en un suelo desnudo y erosiona mucho más. Se aconseja por tanto cambiar ciertos hábitos culturales que implican más riesgos que ventajas, pero que se han ido transmitiendo de generación en generación. Es por tanto, sin lugar a dudas, uno de los problemas y riesgos ambientales principales de todo el territorio municipal, cuya magnitud es difícil de prever, pero que condiciona la actividad agraria y turística a medio y largo plazo.
Pese a todo, a que el municipio presenta una fuerte vocación a las prácticas tradicionales del agricultor se basan, en muchos casos, en la utilización del fuego como herramienta de eliminación de la vegetación natural próxima a los cultivos y la quema de rastrojos y restos de poda. Esto, además de ser perjudicial para el suelo (la fertilidad disminuye considerablemente debido a la muerte de la microbiota), representa un serio peligro para la generación de un incendio incontrolado de graves consecuencias.
El riesgo de incendios forestales se tiene que definir a partir del estudio de variables como la potencialidad, combustibilidad y sensibilidad. En las zonas de eminentemente forestales (32.0847 %), distribuido de la siguiente manera: Bosque latifoliado con 304.66 hectáreas (6.8072 %), bosque conífero 1,065.36 (23.8041 %) y bosque mixto con 65.95 (1.4734 %), especialmente donde la accesibilidad es difícil, hay que tomar medidas de protección en las fechas de mayor susceptibilidad (verano).
La variabilidad climática del Municipio son considerados factores como la precipitación pluvial, la humedad, fuertes vientos y cambios de temperatura. Las bajas de temperaturas ocurren en los meses de diciembre y enero, en contraste con las más altas que se dan en los meses de marzo y abril. Lo que representa un cambio drástico en el clima, lo que afecta severamente la salud de la población y en las actividades productivas.
En relación a los riesgos geológicos el municipio se sitúa en una zona de peligrosidad alta a los mismos, y presenta actualmente, peligrosidad por movimiento del terreno. Esto se traduce, de manera teórica, en que en el supuesto caso de que se produzca un seísmo, este se limitaría como mucho a causar daños en algunas construcciones. La peligrosidad es, por tanto alta. Se debe tener en cuenta los posibles efectos del seísmo en terrenos potencialmente inestables, ya que cercana al municipio se encuentra la falla de Cajolá, esta última podría resultar un riesgo al municipio de Sibilia en el caso de un sismo, por ser la más cercana.
En relación a los deslaves y deslizamientos el principal movimiento de ladera es el que se presenta en la carretera que conduce de Cajolá a Sibilia, ya que en época de invierno se da un movimiento húmedo y lento. El suelo se vuelve un material plástico por la lluvia y se desliza a favor de la pendiente. Las modificaciones del terreno, como deforestaciones, sobrecargas del suelo o excavaciones del pie de laderas y taludes, fomentan sobremanera la inestabilidad, propiciando los movimientos de ladera, por lo que en determinadas zonas de este tramo carretero donde existe una pendiente considerable puede producirse este fenómeno en períodos de lluvias.
Se percibe que la mayor parte de los centros poblados del Municipio, se encuentran en una condición de alto riesgo, por deslaves o deslizamientos, principalmente en las áreas rurales, por la existencia de barrancos y laderas. En época de invierno las vías de acceso pueden colapsar fácilmente, debido a los banqueos y los cortes. La situación topográfica de de la cabecera municipal de Sibilia la hace menos vulnerable ante los deslizamientos, debido a que posee “suelos limo-arcillosos y limo-arenosos, con una buena calidad para drenar, el suelo superficial es de color café oscuro con textura arcillosa plástica. Son poco profundos que van de 0.10 a 0.50 metros de profundidad. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres – CONRED – , establece que existe un riesgo estructural de deslizamientos clasificados como medio en los poblados Los Ángeles, La Laguna y los Pocitos.
La única zona con problemas de contaminación de acuíferos en el municipio es la cabecera municipal, es poco extensa y su riesgo se debe a la naturaleza y características del sistema de drenajes del casco urbano, lo que indica que se deben tomar medidas de prevención inmediatas para evitar la contaminación de este recurso hídrico del que es altamente dependiente la población.
El problema de los desechos sólidos en el municipio se debe principalmente a productos de consumo de alimentos procesados industrialmente, que a nivel de la administración municipal no ha sido una prioridad a pesar de ser un problema de salud y ambiental, aduciendo la falta de recursos financieros para la implementación de un sistema de recolección, así mismo un buen porcentaje de la población no tiene los medios necesarios para el pago por el servicio de extracción.
Según el Perfil Ambiental de Guatemala 41 el índice de aridez climática señala que el municipio se encuentra clasificado en la zona Sub húmedo seco (0.65 a 0.765) lo que hace de la región muy susceptible a la sequia, siendo alta según el MAGA.
Como se observa en la gráfica de los cuatro factores de amenazas más importantes, el que mayor valor presenta son las amenazas socio natural, seguido por las Hidrometeorológicas y geológicas. Este comportamiento se debe a que el nivel de deforestación a percepción de los habitantes del municipio es alta, así como los niveles de erosión del suelo, mientras que los hidrometeorológicos se ven representados por las sequias y los temporales que en casos extremos pueden afectar fuertemente el desarrollo del municipio. Mientras que los factores geológicos se presentan a través de los deslizamientos que se dan en algunas comunidades del municipio.
La estimación de las amenazas, la gráfica refleja que para la percepción de los habitantes el municipio posee un nivel crítico para el desecamiento de ríos, esto que puede ser el resultado de la relación existente entre otras amenazas como lo son los procesos de deforestación y las sequias que presentan un nivel de estimación muy alto.
Como una amenaza de tipo geológica los deslizamientos presentan una estimación muy alta que al igual que el desecamiento de ríos puede ser el resultado de la correlación existente entre los procesos de deforestación y erosión de los suelos, partiendo del hecho que el municipio presenta una topografía ondulada a quebrada. Otra amenaza presente es la de inundaciones y crecidas de ríos esta también puede ser el resultado de la interacción de otras amenazas como lo son la sequia, la deforestación y la erosión que elevan el nivel de sedimentos en los cauces de los ríos desbordándolos en las épocas de invierno.
h. Vulnerabilidad
La situación del municipio de Sibilia no es muy diferente a la del resto de municipios del departamento de Quetzaltenango: en realidad, según lo muestran las estadísticas, sobre los indicadores más relevantes, el municipio se encuentra clasificado como alto en relación a la calidad de vida42, al mismo tiempo la pobreza y la extrema pobreza en el municipio son considerados como alto y muy bajo respectivamente, características muy peculiares del mundo rural de Guatemala. En este sentido la vulnerabilidad social en el municipio se puede considerar como relativamente media, que refleja que el
municipio ha sido menos beneficiado por el desarrollo, mostrando así el grado en que se ven limitadas las oportunidades de tener una calidad de vida aceptable con relación a un área específica y otra. Como premisa podemos establecer que a mayor vulnerabilidad social hay mayor presión sobre el uso de los recursos y es más difícil y costoso generar alternativas económicas sostenibles.
Es evidente que el cambio climático esta ya socavando los esfuerzos de salir de la pobreza e intensificando su vulnerabilidad en los más pobres, en este sentido cabe resaltar que con frecuencia se presentan problemas de salud directamente relacionados con el clima, por ejemplo el incremento de infecciones respiratorias agudas y diarreicas agudas como consecuencia de la llegada de la temporada lluviosa y la incidencia de heladas en los meses de diciembre a febrero. A esto debemos de mencionar las vulnerabilidades de carácter forestal específicamente en los bosques de coníferas que año con año experimentan una reducción como consecuencia del avance de la frontera agrícola y los incendios forestales. También la producción de granos básicos se ha reducido como consecuencia de la variabilidad del clima lo que pone en riesgo garantizar la alimentación de los habitantes del municipio.
El municipio, al igual que el valle de Quetzaltenango tiene un período medio con posibilidad de heladas (muy alta), que se presenta específicamente durante los meses de noviembre a febrero aproximadamente. En general las temperaturas tienen una mayor relevancia en la salud de la población y no suelen ser un riesgo de importancia en el tipo de agricultura que se da en la zona, ya que la época de cultivos únicamente se presenta en época de invierno.
Existen vulnerabilidades generales debidas al cambio climático como por ejemplo: Vulnerabilidad en salud (comportamiento de las infecciones respiratorias, comportamiento de la enfermedad diarreica), así también existe una vulnerabilidad con respecto a la producción de granos básicos ya que debido a las variaciones climáticas existe el riesgo de perder las única cosecha, un ejemplo claro es lo ocurrido en este año, en donde la producción se vio mermada debido a la poca frecuencia de lluvias durante el invierno. Y por último también es evidente la vulnerabilidad de los recursos hídricos, ya que estos están propensos a la disminución o aumento de la escorrentía que tiene impacto en el suministro de agua y a otros factores ligados a la degradación de suelos en la cuenca del río Samalá.
La gráfica 4, refleja que el municipio presenta tres factores de vulnerabilidad comunes para los factores de amenazas, siendo estos los factores físicos, sociales y funcionales. En segundo orden aparecen los factores políticos, económicos y educativos. Aquí se analizan los tres principales factores de vulnerabilidad comunes ante las amenazas que presenta el municipio.
Físico: este es el factor de vulnerabilidad más notorio en el municipio caracterizado por estar la mayoría de las viviendas cerca de las amenazas, además no brindan seguridad a sus habitantes debido a que la estructura en su mayoría no son de concreto y no siguen normas sismo resistentes, como también al momento de construirlas no toman en cuenta los riesgos presentes. Indicadores que resaltan más ante amenazas de tipo antroponicas.
Social: el análisis permitió determinar que este es el segundo factor de importancia, el municipio se caracteriza por tener poca organización, estando los intereses de los pobladores poco representados al momento de la toma de decisiones, la mayoría de las personas desconoce la presencia de una Coordinadora Municipal para la Reducción de Desastres y de Coordinadoras Locales, además tienen desconocimiento de temas de gestión de riesgos y no cuentan con planes de respuestas de emergencia lo que demuestra que el municipio no presenta organización y no está preparado para atender cualquier eventualidad que se pueda presentar.
Funcional: Los indicadores de este factor demuestras que la mitad de la población no cuenta con sistemas de manejo de excretas, la mitad de de las viviendas no conecta a la red de drenajes la descarga de aguas negras, así como la mayoría de las familias no cuentan con sistemas de manejo de basura.
Haciendo la interrelación de todos los factores de vulnerabilidad ante las amenazas se observa que el municipio se encuentra más vulnerable a las amenazas antroponicas, seguidas de las geológicas e hidrometeorológicos.
Análisis de riesgo
El escenario de riesgo del municipio se determina mediante el cruce de las variables amenazas y vulnerabilidades, de tal manera que se han sumado los valores de las amenazas y el valor de las vulnerabilidades con el fin de determinar el nivel de riesgo que presenta el municipio. Para esto solo se han tomado aquellas amenazas que presentan un valor mayor a 3. La gráfica 6, muestra dicho escenario o análisis de riesgo.
Las comunidades que presentan este riesgo dentro del municipio son: para el caso de deslizamiento Colonia Chiquita, Nuevo Belén, Chuicabal y la Selva; las comunidades en riesgos de Sequias son todas las que abarca el municipio; la deforestación se marca mas en las comunidades de La Laguna, Barrial y Pacache; el desecamiento de los ríos es más notorio en la Cabecera Municipal y en el Rincón, mientras que en lo que se relaciona a las plagas se encuentra presencia de gorgojo del pino en todo el municipio y los desechos sólidos se marca más en la Laguna. Mientras que los derrumbes, inundaciones temporales, erosión del suelo y agotamiento de fuentes de agua se encuentran en un nivel muy alto y las comunidades susceptibles son: Nuevo Belén, Chuicabal, La Selva, Vegas de Nazareth, Las Brizas, La Laguna y Pacache (SEGEPLAN, 2010c).
En este sentido se puede decir que el Nivel de Riesgo del municipio de Sibilia, es considerado como “Alto”, debido a la relación existente entre las amenazas Socio- Naturales, Hidrometeorológicas, Antrópicas y Geológicas, por la probabilidad de causar daño en la población, medios de vida e infraestructura, se ve fortalecido por la condición existente de vulnerabilidad, específicamente en lo débil que se presentan los factores físico, social y ambiental (SEGEPLAN, 2010c).
i. Saneamiento ambiental
La necesidad de agua y saneamiento adquieren un significado mayor cuando se consideran los vínculos que éstas tienen con las dimensiones de la pobreza, el hambre y la inseguridad alimentaria y nutricional incluyendo las enfermedades que imponen cargas sobre los servicios de salud, en lo que respecta a los servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, la población rural de Sibilia no es beneficiada con el servicio de drenaje, debido a que los hogares se encuentran dispersos en las aldeas y caseríos. Lo que demuestra un déficit en la mayor parte de los hogares del Municipio que no tiene este servicio, como alternativa de solución se ven en la necesidad de utilizar un sistema de letrinas y fosas sépticas. La red de servicios de drenajes en el área urbana, no cuenta con una planta de tratamiento para las aguas servidas. En la implementación de un sistema de drenajes, el tratamiento de las aguas servidas, es un requisito fundamental para el saneamiento ambiental. Las aguas captadas por la red desembocan en el río las Piedrecitas la cual constituye una fuente de contaminación para el medio ambiente y para las familias que puedan hacer uso de este recurso en su recorrido.
Otros problemas de saneamiento que afectan a la población son los fallos en los sistemas de suministro de agua potable y disposición de aguas servidas, la disposición de residuos sólidos, al respecto podemos decir que esto ocasiona como se menciono anteriormente que las tasas de morbilidad por enfermedades relacionadas con agua y saneamiento mantengan una tendencia constante, con poco decremento.
A esto hay que sumarle que las aguas residuales se descargan en la actualidad sin tratamiento en los ríos, arroyos, barrancos y otros lugares, sin la consideración que estos cuerpos de agua se están contaminando y que pueden servir de fuente para suministro de agua para consumo humano, uso recreativo, agrícola y para otros fines. En la actualidad 75.15 % de la viviendas poseen letrina o inodoro, 76.79 % de la viviendas no posee servicio de alcantarillado y no existe un tren de aseo. En la actualidad solamente dos centros poblados tienen acceso a un tren de aseo, lo que representa que un 8 % de cobertura de este servicio. La priorización municipal de servicios sanitarios y abastecimiento de agua se consideren como muy alto y alto respectivamente (MSPAS, 2009)
Las coberturas de agua entubada (no necesariamente potable y saneamiento) en el área del municipio de Sibilia, según datos del Centro de Salud del Municipio, de un total de 2262 viviendas 2175 tienen acceso a agua intradomiciliar, lo que representa que un 3.84 % de las viviendas del municipio no tengan acceso a este servicio, en este sentido la relevancia que esto tiene relació
A pesar de años fuera de Guatemala, Mireya se ha mantenido muy apegada a su tierra. Patriótica hasta los límites, le gusta la idea de mostrar su país desde un ángulo diferente y se basa en una filosofía: no es necesario abrir los ojos para ver el mundo de otra manera, solo hay que abrir la mente.