Información acerca de los aspectos demográficos del municipio de Olopa, en Chiquimula.
Población
Según INE el municipio de Olopa tiene una población de 22,994 habitantes al año 2010, con una ruralidad de 92.17% y el restante 7.83 se encuentra viviendo en la cabecera municipal del municipio.
El municipio de Olopa, forma parte de la región Chortí, por lo que cuenta con una diversidad cultural y étnica, donde la proporción etnolingüística de la población obedece a un 34.07% de los grupos reconocidos a nivel nacional.
En el territorio se identifican dos grupos grandes de personas, entre los que se mencionan los ladinos o mestizos y el grupo étnico Ch’orti, siendo este último el que más prevalece en relación a la totalidad de pobladores del municipio donde el 65.21 pertenecen a este grupo étnico, el cual se encuentra concentrado en el área rural, específicamente en los poblados colindantes con el municipio de Jocotán, entre los que se menciona, Tituque, Tuticopote, Agua Blanca y Roblarcito.
La densidad de población es de 147.40 habitantes por kilómetro cuadrado, con una esperanza de vida al nacer de 70 años promedio, donde el 49% está integrado por hombres y el restante 51% por mujeres.
El objetivo No. 1 ODM (Objetivos de Desarrollo del Milenio) pretende erradicar la pobreza extrema y el hambre teniendo como meta reducir a la mitad, entre 1990 y 2015 el porcentaje de personas cuyos ingresos sean inferiores a 1 dólar por día.
En el municipio de Olopa, la incidencia de la pobreza general es de 84.85% de los cuales la pobreza extrema es de 26.28% lo que categoriza a los pobladores del municipio como uno de los más pobres del departamento, a pesar de contar con un potencial productivo, de productos como el café que tiene mucha aceptación en el mercado nacional por su calidad y altura, producción de banano y otros.
Una de las problemáticas actuales del pobladores del territorio en relación a este tema lo constituye la tenencia de la tierra, por lo que la concentración de ésta se da en pocas familias, las cuales involucran a pobladores del territorio en actividades productivas con mano de obra no calificada como jornaleo y otras.
El pago por jornaleo es una actividad muy frecuente en los habitantes del municipio de Olopa, por lo que la remuneración por tareas en estos oficios, los habitantes reciben entre Q.30.00 y Q.40.00 diarios, situación que no alcanza para satisfacer los costos de la canasta básica mensual, lo que incide en continuar en el circulo vicioso del porque existen cada día más pobres en el territorio.
Para las temporadas de corte de café en el municipio, hombres mujeres y niños se ven involucrados en este actividad, por lo que el ausentismo temporal de escolares en la escuela en el nivel primario es bien marcado, contribuyendo con ello, en la economía del hogar, llevando consigo parte del sustento diario.
Los grupos de niños y jóvenes, deberían dedicar su tiempo al estudio, pero la situación económica precaria de los hogares, conduce a los niños y jóvenes al cambio de los estudios por el trabajo y de esta forma se limitan las posibilidades de acceder a trabajos con una remuneración a futuro, que les permitiera mejores ingresos y con ello romper el círculo de la pobreza en el municipio.
El patrón de asentamiento en el municipio se ve reflejado en viviendas dispersas específicamente en las áreas rurales, lo que dificulta la oportunidad de llevar servicios básicos como recolección de desechos sólidos, infraestructura para la recolección de aguas servidas, a excepción de la cabecera municipal donde las condiciones permiten que estos servicios ya se estén prestando en la actualidad.
Vivienda
Las condiciones de la vivienda en el municipio de Olopa, son deficientes específicamente en el área rural, ya a que en área urbana las hay de block, cemento y hierro, así también de adobe y teja de barro, prevaleciendo las de tipo formal, algunas con terrazas y otras de techo de lámina de zinc.
Debido a las condiciones de pobreza, que se viven a nivel general en el área rural del municipio, y las necesidades de tener una vivienda, la construcción de estas en su gran mayoría son de adobe, bahareque9, techos de lámina o de paja, palma o desechos orgánicos, pisos de tierra, lo que hace que los pobladores sean vulnerables a enfermedades como el Chagas, ya que estas condiciones generan el hábitat perfecto para la proliferación de la chinche picuda y otros vectores que afectan la salud de las personas.
En el municipio se calcula un total de 4,484 viviendas según memoria de labores del Área de Salud año 2009 de las cuales 294 se encuentran en la cabecera municipal y 4,190 en el área rural.