Historia del Municipio de Chahal
Historia
En la actualidad no se cuenta con registros que establezcan la fecha exacta en que se formo el municipio, sin embargo se sabe que durante la época precolombina formó parte del Manché cuyo idioma se extinguió, el único pueblo que queda del Manché es Chahal, los indígenas de esta región se rebelaron en contra del dominio español, imitando el aguerrido pueblo del Lacandón. La conquista del Manché duró muchos años, los padres dominicos realizaron las reducciones de las Verapaces y el Manché de manera pacífica.
Según el Diccionario Geográfico Nacional, perteneció al departamento de Izaba del cual se separó por Acuerdo Gubernativo del 2 de noviembre del año 1,887 y pasó a formar parte del departamento de Alta Verapaz, por causas ignoradas, en virtud que no existe evidencia escrita, volvió a pertenecer al departamento de Izabal.
El 31 de mayo de 1890 por petición de autoridades y vecinos regresa a la jurisdicción de Alta Verapaz como aldea del municipio de Santa María Cahabón. El 5 de septiembre de 1903 por Acuerdo Gubernativo fue elevado a la categoría de Municipio del departamento de Alta Verapaz.
Con la creación del municipio de Fray Bartolomé de la Casas, según Acuerdo ubernativo de fecha 3 de Mayo de 1,980 se le desprendió casi un 50% de su territorio, habiendo quedado como límite jurisdiccional en la parte norte el río Chiyú hasta el punto natural que está a la altura de la finca Semuc-Chiyú conocida también con el nombre Sagrado Corazón.
La cabecera de Chahal desde su origen hasta el 15 de abril de 1983, estuvo localizada en lo que actualmente se conoce como Chahal Viejo, se traslada según Providencia del Ministerio de Gobernación No. 5409 al baldío denominado Rubel Inup que en Q´eqchí´significa Bajo la Ceiba; en 1985 conforme el Acuerdo Gubernativo Número 868-85 fue reconocido oficialmente el traslado de la cabecera municipal con el nombre de Chahal, queda la antigua cabecera con categoría de aldea San Agustín. Actualmente se distinguen por los habitantes como San Fernando Nuevo Chahal (cabecera municipal), y Chahal Viejo o San Agustín Chahal.
Etimológicamente, según estudios realizados por el historiador, Lic. Adrián Recinos, en la Biblia de los Mayas Q’uichés, el Popol-Vuh (INE 2008), Chahal traducido al idioma español significa “Guardián de las Sementeras” siendo invocado este nombre por la Princesa Ixquic. También existe otra versión que sugiere que su nombre proviene de los vocablos cha que significa ceniza y hal que significa patojo (niño), que en su conjunto se interpreta como patojos que comían cenizas.
Cultura e identidad
La cultura del municipio de Chahal está ligada a la cosmovisión del pueblo Maya Q’eqchi’ la que se refleja en las formas de vida. La población percibe una transculturización debido a la entrada de medios de comunicación masivos y la discontinuidad de la transmisión oral de las costumbres, lo que propicia cambios de actitudes y pérdidas de valores en las nuevas generaciones requiriendo esto una intervención por parte del Ministerio de Cultura y Deportes para el rescate de los valores, tradiciones y costumbres ancestrales con el propósito de que la niñez y juventud mantengan esa riqueza cultural característica del municipio.
Lugares sagrados
De acuerdo a la espiritualidad de la población Q’eqchi’, los pobladores reconocen como lugares sagrados el cerro Santa Elena Sepac y el cerro Villa Nueva, es posible que existan otros de importancia que son reconocidos únicamente por los ancianos. En estos lugares sagrados la población practica sus tradiciones como peticiones para sus cultivos, edificaciones y otras, que paulatinamente se van olvidando por las nuevas generaciones.
Fiesta patronal
Las actividades culturales se desarrollan dentro del marco de las actividades religiosas, sobresaliendo la feria titular que se celebra del 24 al 28 de mayo en honor a San Fernando.
Por costumbre aun se celebran festividades en honor a San Agustín, Obispo y Doctor, quien hasta el año 1983 fuera el patrono del municipio, sus festividades se realizan del 23 al 28 de agosto; en ambas festividades la población se manifiesta mediante la práctica de danzas folklóricas de venados, moros, así como actividades de tipo social, cultural, religiosa y deportivas, dándose una mezcla entre la fe católica y las costumbres propias del pueblo Q’eqchi’.
