Salud en el Municipio de Santa Lucía La Reforma
Cobertura
El sistema o red pública de servicios de salud en el centro urbano del municipio incluye: un CAP (Centro de Atención Permanente) anteriormente era un Centro de Salud tipo “B”, este centro brinda atención durante los 365 días del año; cuenta con un edificio moderno recién construido; además hay tres Puestos de Salud en Pamaria, San Luis Sibila y Arroyo Sacasiguán (que están reforzados porque tienen más personal), actualmente se está construyendo puesto de salud en Paraje Pabaquit.
El Centro de Atención Permanente atiende a la mayor parte de las comunidades, mientras que los puestos de salud, atienden a los habitantes de sus respectivos lugares y de lugares circunvecinos. El recurso humano existente en el año 2009 es de un medico permanente y cuatro médicos turnistas que hacen visitas a las comunidades por lo menos, dos veces a la semana, además laboran más de 15 auxiliares de enfermería y el personal administrativo correspondiente. El problema más notorio, es la poca existencia de medicina, la que existe son medicinas para enfermedades comunes que se registran en el lugar; en el caso de enfermedades de otro tipo y que requieren tratamiento y equipo especial, las personas deben trasladarse a hospitales regionales o pagar los servicios médicos privados.
Movilidad
La movilidad en cuanto a salud se da en base a los centros poblados donde existe un puesto o centro de salud. La cabecera municipal cuenta con el Centro de Atención Permanente (CAP), en donde las comunidades de la parte sur del municipio se desplazan hacia el casco urbano para cubrir sus necesidades en cuanto a la prestación del servicio. La parte norte del municipio cuenta con tres puestos de salud en las comunidades de Pamaria, San Luis Sibila y Arroyo Sacasiguán; en donde los pobladores de estas comunidades acuden a estos en busca de satisfacer sus necesidades en cuanto al servicio de salud y las comunidades aledañas se desplazan hacia estas en busca de este servicio. Debido a la distancia hacia la cabecera departamental y al estado de la red vial del municipio, los pobladores se desplazan hacia el departamento del Quiché en busca de atención médica y servicios especializados (SEGEPLAN, 2009a).
Morbilidad y mortalidad
Entre las principales causas de morbilidad materna están: resfrío común, gastritis, desnutrición crónica, amigdalitis aguda bacteriana, flujo vaginal y disentería. La morbilidad infantil es provocada principalmente por resfriados comunes, diarrea aguda, neumonía y bronconeumonía, amigdalitis aguda bacteriana, dermatitis, disentería y desnutrición.
Las principales causas de mortalidad general que prevalecen en el municipio son: neumonía y la bronconeumonía ocupan el primer lugar, ya que es un registro mayoritario, luego la senilidad como segundo lugar, también se identifican enfermedades gastrointestinales, infarto agudo del miocardio y cirrosis.
Mortalidad infantil y materna
En cuanto a la tasa de mortalidad materna al 2008, se reporta una muerte materna, evidentemente se refleja que se debe trabajar más para brindar una apropiada atención del parto por parte del personal comunitario. La tasa de mortalidad infantil (niños menores de 1 año) es de 15.69/1,000 nacidos vivos y en la niñez (niños menores de 1 a 4 años) de 29.41/1,000 nacidos vivos, reportando 8 y 15 defunciones respectivamente (SIGSA, 2008).
En cuanto a la prevalencia de VIH y sida no se registra número de fallecidos y ni casos de personas que padezcan dicha enfermedad en el municipio. Como medidas para contribuir a alcanzar la meta 7, del ODM 6 “haber detenido y comenzado a reducir, para el 2015, la propagación del VIH y sida”, es importante contar con campañas de información y educación sobre la propagación del VIH y sida.
Prevención
En el municipio existen programas completos de vacunación obligatoria para niños menores de 18 meses de edad, la BCG, la OPV y la pentavalente; así también existe la vacunación con el Taxoide Tetánico en mujeres de edad fértil de 10 a 54 años en los centros poblados que cuentan con puesto o centro de salud y la cobertura ampliada que brindan estos programas del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Medicina tradicional
En la práctica de medicina tradicional prevalece el trabajo que desarrollan las comadronas capacitadas atendiendo el 98.8% de los partos (SIGSA, 2008), el cual es significativo en términos de atención materna, así como también la curación de otras enfermedades comunes y que afectan principalmente a mujeres y niños, tal como “mal de ojo” enfermedades estomacales, catarros, resfríos y otros. No obstante, también existe mucha práctica de medicina natural, hueseros y chayeros.
El análisis nos refleja que la atención en salud en este municipio aun no es suficiente, porque es una población que actualmente supera a más de catorce mil habitantes lo que implica que tanto el centro como los tres puestos de salud, deberían de atender, hipotéticamente, a un promedio de 3,500 personas, lo cual resulta imposible si tomamos en cuenta lo siguiente: el personal es mínimo (2 a 3 personas), carencia de medicamentos, bajo presupuesto, infraestructura mínima y que las distancias no permiten un acceso rápido a dichos servicios en casos de emergencia, por lo que la población es altamente vulnerable y se halla en alto riesgo en caso de alguna crisis en salud. Estos servicios, son insuficientes para la demanda existente, por lo que se complementan, mediante la utilización de medicina tradicional alternativa y las practicas ancestrales, a través de comadronas y otras personas que han venido apoyando en atender la salud de la población son los promotores en salud.
b. Seguridad alimentaria
Más de 1,500 niños reciben apoyo de vitamina “A” en el CAP de Santa Lucía debido a la existencia de la desnutrición crónica que prevalece en el municipio a falta de la disponibilidad de alimentos, así como de ingresos para su adquisición.
Esa carencia de alimentos se debe a diversos factores como la falta de diversidad alimentaria provocada por bajos ingresos económicos, empleo rural en la producción de granos básicos, empleo local temporal, y otras circunstancias que provoca la pobreza general existente. El monolingüismo, dificulta la comunicación con personal de los centros o puestos de salud, también dificulta recomendar o elaborar menús alimentarios alternativos de alimentación y procesos de capacitación para mejorar la nutrición familiar.
Debido a la presencia de la inseguridad alimentaria y según el Tercer Censo Nacional de Talla en Escolares del Primer Grado de Educación Primaria del Sector Oficial de la República de Guatemala 2008, indica que la desnutrición crónica en escolares, es considerada como severa, existe una vulnerabilidad nutricional catalogada como muy alta, y prevalece un retardo en la talla o desnutrición crónica6, lo que ubica al municipio en el puesto 290 a nivel nacional y el quinto a nivel departamental.
Aunado a esto la población dispone de granos básicos como frijol, esencialmente maíz y que representa la base fundamental alimentaria, habas, ayotes, y algunas frutas; la dieta alimentaria de las familias del municipio generalmente se basa en tortillas, frijol, queso, pastas, en ocasiones consumo de huevos de gallina, hierbas, café, chile con revuelto con tomate.
También sucede que la producción es marginal y de subsistencia, se producen granos básicos en minifundios, es posible que algunas familias tengan, más terreno, pero es imposible su siembra ante la escasez de recursos para preparar la tierra, abonarla, y darle el mantenimiento requerido.
También hay que recordar que los suelos de Santa Lucía son de vocación forestal, más que productiva, por lo que los resultados no son los esperados. En consecuencia, resulta que vitaminas necesarias para es una alimentación rutinaria, escasa y baja en calorías y el ser humano, no existe ni seguridad alimentaria menos aun, soberanía alimentaria; es un municipio catalogado inseguro alimentariamente hablando.
Eso repercute en el crecimiento y talla de los niños, daña su capacidad mental, daña permanentemente la salud familiar y recrea un panorama de pobreza, baja autoestima, desencanto y sentimiento de inferioridad y un resentimiento profundo en aquellas personas que sufren este flagelo de hambre.
A eso se suma el hecho que los ingresos no sobrepasan los Q 1,000.00 mensuales, las familias están integradas por siete o más miembros; el rango del costo de la canasta de alimentos, según el INE es de Q 1,975.00 mensuales, pero debido al incremento de los precios de los últimos meses, esta se ha incrementado en Q 160.00 mas, por lo que resulta que actualmente el costo de la canasta de alimentos es de Q 2,135.00 por lo que para familias de cinco miembros el déficit es de Q 1,135.00 pero, ¿qué sucede con familias que son más numerosas?
