Salud en el Municipio de San Francisco El Alto
Cobertura
La cobertura del área de salud, en la parte con vinculación directa al Ministerio de Salud se centra en la cabecera municipal y las aldeas Chivarreto, Rancho de Teja y San Antonio Sija, cuestión que se debe valorar justamente por las dificultades que representa para los habitantes de otras aldeas la atención que pudieran recibir.
Actualmente hay un aumento en el servicio que viene prestando el área de salud, lo que seguramente permitirá identificar a la población sin cobertura de servicio. Lo anterior, puede salirle al paso a las principales amenazas en materia de salud, tales como el surgimiento de brotes epidémicos y/o pandémicos, que junto a los desnutrición pueden causar daños serios a la población del municipio.
altos índices de
Movilidad
La movilidad de salud en el municipio se da en base a la ubicación del centro y puestos de salud. Las comunidades más cercanas a la cabecera municipal como: Paxixil, Pachaj, Sacmixit, Pabatoc, Tacajalvé y Chirrenox sus habitantes se ven en la necesidad de desplazarse hacia el casco urbano donde existe un Centro de Salud que atiende alrededor de 15, 325 habitantes. Los habitantes de las comunidades de Rancho de Teja, Chivarreto y San Antonio Sija se movilizan dentro de estas ya que cuentan con un Puesto de Salud que presta el servicio. Así mismo, debido a la cercanía con la cabecera departamental y con el departamento de Quetzaltenango, los habitantes se movilizan hacia estas ciudades en búsqueda de atención médica a los hospitales nacionales o para acceder a servicios especializados (SEGEPLAN, 2009a).
Morbilidad y mortalidad
Entre las principales causas de morbilidad están: los resfriados comunes, amigdalitis, amebiasis, síndrome diarreico agudo, enfermedad péptica, bronconeumonía, desnutrición y parasitismo intestinal. Las primeras causas de mortalidad general que prevalecen en el municipio son: neumonía, bronconeumonía, alcoholismo a nivel de intoxicación y la desnutrición que afecta principalmente a los niños.
Mortalidad infantil y materna
En cuanto a la tasa de mortalidad materna al 2008, se reporta una muerte, evidentemente se refleja que hace falta la apropiada atención del parto por parte del personal comunitario. La tasa de mortalidad infantil (niños menores de 1 año) es de 55.71/1,000 nacidos vivos y en la niñez (niños menores de 1 a 4 años) de 65.00/1,000 nacidos vivos, reportando 60 y 70 defunciones respectivamente (SIGSA, 2008).
Hasta 2009, se registra un solo caso de VIH y sida en el municipio. Sin embargo se tienen sospechas que las familias de posibles pacientes, “esconden” la información por los comentarios que puedan darse por parte de la población. Como medidas para contribuir a alcanzar la meta 7, del ODM 6 “haber detenido y comenzado a reducir, para el 2015, la propagación del VIH y sida”, es importante contar con campañas de información y educación sobre la propagación del VIH y sida.
Prevención
En el municipio existen programas completos de vacunación obligatoria para niños menores de 18 meses de edad, la BCG, la OPV y la pentavalente; así también existe la vacunación con el Taxoide Tetánico en mujeres de edad fértil de 10 a 54 años en los centros poblados que cuentan con puesto o centro de salud y la cobertura ampliada que brindan estos programas del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Medicina tradicional
En algunas comunidades se observa complementariedad en la utilización de medicina tradicional, a través de los servicios que brindan curanderos, hueseros y comadronas capacitadas. Estas últimas juegan un rol importante en la salud reproductiva, porque son quienes atienden a la mayoría de mujeres en gestación y condición de parto (atienden alrededor del 99.4% de los partos), su importancia radica en que hablan el idioma local, lo que inspira confianza y respeto de las mujeres. Así también, otras personas como los promotores de salud han venido apoyando en atender la salud de la población (SIGSA, 2008).
b. Seguridad alimentaria
La disponibilidad de alimentos es baja, ya que la producción de maíz en periodos regulares, apenas satisface las necesidades básicas de la familia. Las familias generalmente producen entre 2 y 3 quintales de maíz, que para familias de 8 a 10 miembros es insuficiente. Además es la base de la alimentación de aves y otros animales domésticos.
Según datos del ministerio de salud, existe 67.7% de prevalencia de desnutrición crónica y 3.8% de desnutrición aguda, evidentemente se refleja que la mayor parte de la población vive desnutrida y que la vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria en la que se encuentra la población del municipio es alta (SEGEPLAN, 2008). Otra característica que define la seguridad alimentaria es que siendo la producción de granos básicos marginal, no permite la disponibilidad de otro tipo de alimentos, por lo que las familias comen, pero no se alimentan, su peso y talla es débil, y no congruente con los de una persona sana; sufren de la caída de cabello, caries exagerada, envejecimiento prematuro, así como enfermedades de la piel.
En estudio realizado a una muestra de 403 hogares del municipio se encontró que 69% tenía ingresos mensuales menores a Q 1,500.00, de los que 61% representan al área rural y 39% al área urbana. A pesar que el municipio cuenta con un adecuado nivel de ingresos generados por las actividades que se derivan de la confección, solo el 20.07% de los pobladores tienen un nivel de vida decoroso, que son principalmente los propietarios de los talleres de sastrería, situación que muestra los altos índices de concentración del ingreso en el municipio (USAC- 2004). Si se toma en cuenta que la canasta de alimentos según el INE alcanza un valor de Q1975.00 mensuales para una familia de 5 miembros, la mayor parte de habitantes mantienen un déficit para atender sus principales gastos.
Debido a la presencia de la inseguridad alimentaria y según el Tercer Censo Nacional de Talla en Escolares del Primer Grado de Educación Primaria del Sector Oficial de la República de Guatemala 2008, indica que la desnutrición crónica en escolares, es considerada como severa, existe una vulnerabilidad nutricional catalogada como muy alta, y prevalece un retardo en talla o desnutrición crónica7, lo que ubica al municipio en el puesto 284 a nivel nacional y el cuarto a nivel departamental
Aunado a esto la irregularidad de las lluvias en el último periodo, no ha permitido una recarga adecuada de las fuentes de agua y no permitió el desarrollo adecuado de los cultivos. Se estima que durante el ciclo agrícola 2009, debido a la sequía en el municipio fueron afectadas 89 Has. y 4,272 qq de maíz, estimándose que esta situación alcanza a 1,722 familias. Igualmente los daños por heladas permiten prever implicaciones para la salud y la seguridad alimentaria de los pobladores (MAGA, 2009).
La población en general muestra carencias de disponibilidad, acceso y utilización biológica de alimentos (medidas de higiene y salubridad para preparación de alimentos).
Su menú cotidiano se basa en café, tortillas, frijol, chile y arroz así como hierbas nativas. Esa situación define una alimentación homogénea, poco diversa y pobre en otros nutrientes necesarios. Importante hacer ver que el municipio no cuenta con soberanía alimentaria, por sus condiciones edafoclimáticas y culturales, que condicionan la agricultura para la época de lluvia y que únicamente se dediquen al cultivo de maíz. La mayoría de hortalizas utilizadas en la dieta alimenticia de la población se cultivan en los municipios de Salcajá, Almolonga, Zunil y Cantel.
