Salud en el Municipio de Momostenango
Cobertura
La cobertura del área de salud, en la parte con vinculación directa al Ministerio de Salud se centra en la cabecera municipal y las aldeas San Vicente Buenabaj, Xetenà, Xequemeyà, Chinimabe, Pueblo Viejo, Pologua, Tzanjon y Tierra Blanca, cuestión que se debe valorar justamente por las dificultades que representa para los habitantes de otras aldeas la atención que pudieran recibir. En el Cuadro No. 1, se refleja la distribución de los servicios de salud y tipo de servicio.
Movilidad
La movilidad en cuanto a salud se da de acuerdo al centro y puestos de salud existentes. Se tiene que el Centro de Atención Permanente (CAP) ubicado en la cabecera municipal atiende alrededor de 7,213 habitantes del casco urbano y comunidades cercanas, que se desplazan hacia esta en busca de atención en salud. La comunidad de San Vicente Buenabaj cuenta con Centro de Salud donde se movilizan habitantes de esta y de comunidades vecinas en busca de este servicio, característica de este centro es que atiende a la mayor cantidad de pobladores en relación a los demás centros asistenciales, alrededor de 16,970 pobladores de catorce comunidades aledañas. La movilidad en el área rural se da en base a la ubicación de los puestos de salud en Xequemeyá, Chinimabé, Pueblo Viejo Tunayac, Pologua, Tzanjon y Tierra Blanca, donde se movilizan los habitantes de estas y de comunidades cercanas para satisfacer su necesidad de este servicio (SEGEPLAN, 2009a).
Morbilidad y mortalidad
Entre las principales causas de morbilidad están: los resfriados comunes, amigdalitis aguda, anemias, síndrome diarreico agudo, gastritis, bronconeumonía, desnutrición y parasitismo intestinal. Las primeras causas de mortalidad general que prevalecen en el municipio son: neumonía, bronconeumonía, infarto agudo del miocardio, alcoholismo a nivel de intoxicación y la desnutrición que afecta principalmente a los niños.
Mortalidad infantil y materna
En cuanto a la tasa de mortalidad materna al 2008, se reporta dos muertes, evidentemente se refleja que hace falta una mayor atención del parto por parte del personal comunitario. La tasa de mortalidad infantil (niños menores de 1 año) es de 25.05/1,000 nacidos vivos y en la niñez (niños menores de 1 a 4 años) de 34.45/1,000 nacidos vivos, reportando 48 y 66 defunciones respectivamente (SIGSA, 2008).
La prevalencia del VIH y sida en el municipio al 2009 registra nueve casos, cuatro hombres y cinco mujeres. Sin embargo se tienen sospechas que las familias de posibles pacientes, “esconden” la información por los comentarios que puedan darse por parte de la población. Como medidas para contribuir a alcanzar la meta 7, del ODM 6 “haber detenido y comenzado a reducir, para el 2015, la propagación del VIH y sida”, es importante contar con campañas de información y educación sobre la propagación del VIH y sida.
Prevención
En el municipio existen programas completos de vacunación obligatoria para niños menores de 18 meses de edad, la BCG, la OPV y la pentavalente; así también existe la vacunación con el Taxoide Tetánico en mujeres de edad fértil de 10 a 54 años en los centros poblados que cuentan con puesto o centro de salud y la cobertura ampliada que brindan estos programas del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Medicina tradicional
En algunas comunidades se observa complementariedad en la utilización de medicina tradicional, a través de los servicios que brindan curanderos, hueseros y comadronas. Estas últimas juegan un rol importante en la salud reproductiva, porque son quienes atienden a la mayoría de mujeres en gestación y condición de parto (atienden alrededor de 97.4% de partos), su importancia radica en que hablan el idioma local lo que inspira confianza y respeto de las mujeres. Así también, otras personas como los promotores de salud han venido apoyando en atender la salud de la población.
b. Seguridad alimentaria
La disponibilidad de alimentos es baja, ya que la producción de maíz en periodos regulares, apenas satisface las necesidades básicas de la familia. Las familias generalmente producen entre 2 y 3 quintales de maíz, que para familias de 8 a 10 miembros es insuficiente. Además es la base de la alimentación de aves y otros animales domésticos.
Según datos del ministerio de salud, existe un 70.4% de prevalencia de desnutrición crónica y 3.3% de desnutrición aguda. Esto refleja que la mayor parte de la población vive desnutrida. Lo anterior determina la vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria en la que se encuentra la población del municipio es alta (SEGEPLAN, 2008).
Otra característica que define la seguridad alimentaria es que siendo la producción de granos básicos marginal, no permite la disponibilidad de otro tipo de alimentos, por lo que las familias comen, pero no se alimentan, su peso y talla es débil, y no congruente con los de una persona sana; sufren de la caída de cabello, caries exagerada, envejecimiento prematuro, así como enfermedades de la piel.
En estudio realizado a una muestra de 412 hogares del municipio se encontró que 36% obtienen un ingreso mensual que oscila entre Q 1,001.00 y Q 1,500.00; una proporción muy alta de los encuestados tiene ingresos menores a estos, cerca del 44%; el 11% entre 1,501.00 y 2000.00, y; solamente el 9% obtenía ingresos mayores a 2,001, confirmándose a través de esta información lo relacionado al mapa de la pobreza (SEGEPLAN, 2008). Si se toma en cuenta que la canasta de alimentos según el INE es de Q 1,975.00 mensuales para una familia de 5 miembros, la mayor parte de habitantes mantienen un déficit para atender sus principales gastos.
Debido a la presencia de la inseguridad alimentaria y según el Tercer Censo Nacional de Talla en Escolares del Primer Grado de Educación Primaria del Sector Oficial de la República de Guatemala 2008, indica que la desnutrición crónica en escolares, es considerada como severa, existe una vulnerabilidad nutricional catalogada como muy alta, y prevalece un retardo en talla o desnutrición crónica6, lo que ubica al municipio en el puesto 316 a nivel nacional y el séptimo a nivel departamental
Aunado a esto la irregularidad de las lluvias en el último periodo, no recarga adecuada de las fuentes de agua y no permitió un desarrollo cultivos. Se estima que durante el ciclo agrícola 2009, debido a la sequí ha permitido una adecuado de los en el municipio fueron afectadas 707 ha y 31,815 qq de maíz, estimándose que esta situación alcanza a 3,084 familias. Igualmente los daños por heladas permiten prever implicaciones para la salud y la seguridad alimentaria de los pobladores (MAGA, 2009).
La población en general muestra carencias de disponibilidad, acceso, utilización biológica de alimentos (medidas de higiene y salubridad para preparación de alimentos). Su menú cotidiano se basa en café, tortillas, frijol, chile y arroz así como hierbas nativas. Esa situación define una alimentación homogénea, poco diversa y pobre en otros nutrientes necesarios. Importante hacer ver que el municipio viene atendiendo las necesidades de alimentos de sus habitantes, aunque una parte importante de las hortalizas utilizadas en la dieta alimenticia de la población se cultivan en los municipios de Sololá, Almolonga y Zunil.
