Recursos Naturales del Municipio de Chicacao
Chicacao cuenta con dos zonas de vida. Las zonas de vida permiten la identificación de los principales tipos de suelo, especies y vegetación en un área ecológica determinada. Cada zona se caracteriza por la presencia de ciertos indicadores ecológicos o especies típicas. Las zonas de vida que se dan en el municipio son el Bosque muy húmedo Sub tropical (cálido) 20,993.95 Has., y el Bosque húmedo Montano Bajo Sub tropical con 109.06 Has.
Suelos
De acuerdo a la caracterización agronómica, las extensiones de cobertura vegetal y uso de la tierra son las siguientes: centros poblados 104.01 Has; agricultura 18,219.73 Has; arbustos y matorrales 649.07 has; bosque latifoliado 1,325.69 Has; y cuerpo de agua 164.39 Has. La agricultura ocupa el 89.03% de la superficie territorial, destacando el área destinada al cultivo del café con 48.9% del terreno.
Debe tomarse en cuenta que el documento “Mapa de Uso de la tierra” (MAGA, 2006) contempla al Municipio con 20,462.89 Has. No obstante, según los participantes de los talleres de consulta y diagnostico señalan que la extensión territorial es aproximadamente de 21,600 (SEGEPLAN, 2010b). Los suelos del municipio pertenecen a la Serie Chipó, Chocolá, Cutzán, Mazatenango, Samayac, Suchitepéquez, Tiquisate franco y Tiquisate franco arenoso.
Vocación de suelos
El municipio cuenta con 1,430.75 Has., en la clase I, 358.91 en la clase II y 6,821.37 en la clase III, tierras aptas para la producción agrícola; 3,676.14 en la clase IV, tierra apta para el cultivo de pastos o bosques; 475.28 en la clase VI y 7,217.39 en la clase VII, tierras aptas para la producción forestal; y 483.05 en la clase VIII, apta para la protección forestal y de vida silvestre.
Para el municipio de Chicacao, la mayoría de tierras presentan condiciones para el uso forestal y agrícola, principalmente cultivos perennes. Como ya se mencionó, una buena parte se destina para cultivos como caña de azúcar, la cual está teniendo un auge productivo en el municipio, principalmente por su demanda para la elaboración de agrocombustibles.
En cuanto a sus recursos pluviales cuenta con una gran cantidad de ríos, siendo el principal el río Nahualate, en su ecosistema prevalecen sus bosques latifoliados; además se tienen incentivos forestales en tres fincas.
Flora y fauna
La abundancia de fauna en un área dada está determinada por la temperatura y la humedad. El mayor número de especies se reporta en tierras húmedas y altas. No existen datos sobre el proceso de extinción de la vida silvestre, pero es evidente que en el departamento las poblaciones naturales de fauna se reducen a un ritmo acelerado debido a causas como destrucción de ecosistema, comercialización y caza de animales silvestres y la falta de manejo de poblaciones naturales y artificiales. En Chicacao, el detrimento de la fauna está asociado a los cultivos extensivos de exportación. Aparentemente el hule, por ejemplo, pudiera abrigar ciertos animales, pero por su naturaleza es inhóspita, mucho menos la caña, que es un cultivo que al final arrasa con toda la biótica por el estilo circular de quema en tiempo de zafra (SEGEPLAN, 2010b).
Entre las Áreas de bosques y especies representativas están los bosques latifoliados, con una dimensión de 1,325.69 Has. El área sin cobertura boscosa es de 19,137.20 Has. Actualmente el programa de incentivos forestales está en las fincas: San Rafael Pamaxán (7 hectáreas), Finca La Corona (7 hectáreas), y Santa Rita (25.61 hectáreas).
Clima
La temperatura del municipio oscila entre los 20 a 26 grados centígrados y el clima es templado. En el municipio se observa una precipitación pluvial abundante (aproximadamente 3,248 mm.) durante los meses de mayo a octubre, mientras que en los meses de noviembre a abril se considera época seca.
Gestión integrada de recursos hídricos
Los recursos fluviales consisten en 17 ríos, 19 riachuelos, 1 quebrada y 5 zanjones. En la parte montañosa del municipio existen una gran cantidad de nacimientos. La extensión de cuencas es de 21,103 km.
Los principales recursos hídricos (accidentes hidrográficos) de Chicacao son: Rio Boujiyá, Santa Inés, Santo Fuerte Río Bravo, Singo, Tarro, Turbio, Cimborrio, Nica, Panan Coche, Nahualate, Cutzán, Curixiyá, Mixpillá y Mocá. El territorio está comprendido en la cuenca Nahualate, con una extensión territorial de 21,103.01. Has
Fuentes de agua
Las fuentes de agua, especialmente nacimientos, sirven para abastecer a todas las comunidades del municipio. Los ríos son utilizados para regar plantaciones de caña y hule.
Contaminación y deforestación
Esta se da por aguas residuales domésticas, pero sobretodo industriales, en el desfogue que corre sin ningún tratamiento hacia el río Mixpillá.
La intensificación de la agricultura en la costa del pacífico ha determinado un uso creciente de agroquímicos en el departamento. Un alto porcentaje de agricultores desconoce la peligrosidad y forma correcta de utilización de los plaguicidas y los herbicidas. Esta contaminación es menor y proviene de la fumigación de las actividades agrícolas en la cual no se tiene la debida precaución. En casos menores y aislados, también se da la contaminación de ríos por la utilización de tamarón, usado para la pesca.
No se encontró información sobre la deforestación, pero se sabe que el avance de la frontera agrícola, es debido a cultivos limpios y extensivos. Contribuyen el corte no controlado de madera para diferentes usos, así como los incendios y las plagas. Se está dando el cambio de uso del suelo, ya que amplias áreas del municipio, se están deforestando y las están transformando en lugares poblados, pero sin servicios básicos.
Gestión de riesgo
En términos generales puede afirmarse que todos los municipios del departamento de Suchitepéquez son propensos a sismos, por ubicarse dentro de la cadena volcánica y cerca de la zona de subsucción del océano Pacífico, donde las placas tectónicas Los Cocos y del Caribe se desplazan una sobre la otra. La mayoría de epicentros de sismos reportados en la región se localizan en Sololá y frente a las costas de Retalhuleu y Suchitepéquez.
En este apartado se hace referencia al riesgo a desastres, entendido como un concepto derivado de la interrelación entre las amenazas y las vulnerabilidades presentes en el territorio.
En el municipio de Chicacao no se tiene registro de un número considerable de fenómenos naturales cíclicos o recurrentes que hayan ocasionado graves y daños y pérdidas humanas o materiales. No obstante, puede afirmarse que existen condiciones deficitarias dentro de la población que se asocian fácilmente con factores que enfatizan su vulnerabilidad. Es por ello que algunos fenómenos de carácter más esporádico, pero de importante trascendencia territorial han tenido impacto sobre el departamento y el municipio, tal como sucedió con Mitch, Stan o Agatha (SEGEPLAN, 2010c).
Amenazas
En el análisis de riesgo a nivel municipal, el cual se realizó de manera participativa dentro del municipio se obtuvieron datos respecto a la recurrencia, distribución y localización de las amenazas y las vulnerabilidades (SEGEPLAN, 2010c). Las amenazas más importantes en el municipio son: a) las relacionadas con fenómenos hidrometeorológicos, principalmente los asociados a la época de lluvias; b) las antrópicas, las cuales se manifiestan por factores contaminantes por desechos sólidos, líquidos y emanación de gases; y, c) las socio-organizativas, que se expresan principalmente en la delincuencia y en las debilidades del tejido social organizativo.
En el área urbana del municipio existen zonas vulnerables a inundaciones y derrumbes sobre todo en áreas marginales ubicadas en el Barrio Flor del Café (viviendas al lado de la toma del río Nica), Barrio Las Flores (viviendas ubicadas en el sector); Barrio Real Samuc (viviendas en el sector) donde las personas se han asentado poblaciones, pero que no son aptas para viviendas. Es importante mencionar que la tormenta Stan afectó principalmente la comunidad Nahualate y la Aldea Cutzán Chicutzan.
A continuación se enumera un listado de las zonas de susceptibilidad a amenazas del municipio de Chicacao (SEGEPLAN, 2010c).
Según el análisis de riesgo realizado en el municipio, Chicacao presenta un riesgo caracterizado como “muy alto” (SEGEPLAN, 2010c).
En lo relativo a las vulnerabilidades presentes en el territorio se puede hacer mención de las siguientes:
Vulnerabilidad físico- estructural: Alude a las características de la infraestructura asentada en el municipio. En esta categoría destacan las condiciones de habitabilidad de las personas. En el caso del municipio de Chicacao, este tipo de vulnerabilidad se materializa en la precariedad de sus construcciones, en la exposición a amenazas diversas debido a su ubicación (laderas, sobre fallas geológicas, aledañas a ríos).
Vulnerabilidad organizacional: Se refiere a la escasa capacidad de respuesta y de resiliencia instalada en el municipio. Debe tenerse en cuenta que el ciclo de los desastres comprende varias fases que incluyen la prevención, la preparación, la respuesta, la mitigación, la reconstrucción y la rehabilitación de una manera integral. En el municipio estas fases no están contempladas bajo un modelo de gestión del riesgo, lo que hace que las amenazas cobren mayor dimensión e intensidad.
Vulnerabilidad ideológica: Sugiere la ausencia del variable riesgo en el imaginario social del municipio, desde una perspectiva crítica e histórica. A menudo los desastres se ven como resultado de fuerzas sobrenaturales o divinas que son ajenas a las condiciones económicas, políticas y socio-culturales que configuran la vulnerabilidad. También es una condición que no es tomada en cuenta por los tomadores de decisión, lo que les hace obviar factores prospectivos en sus modelos de planificación.
Saneamiento ambiental
La intensificación de la agricultura en la costa del pacífico ha determinado el uso creciente de agroquímicos en el departamento y por consiguiente, en Chicacao. Un alto porcentaje de agricultores desconoce la peligrosidad y forma correcta de utilización de los plaguicidas y los herbicidas. Esta contaminación, aunque es menor, proviene de la fumigación de las actividades agrícolas en la cual no se guarda la precaución y, en algunos casos, se han dado casos fatales. La agricultura extensiva influye considerablemente en las condiciones ambientales del municipio.
La contaminación ambiental por quema de cañaverales en tiempo de zafra, principalmente en las comunidades de Nahualate, Santo Tomás y Naranjo, se manifestaron durante los diversos talleres participativos. También se mencionó el uso intensivo de agroquímicos, la proliferación de desechos sólidos, aguas servidas, emanación de gases y vertederos clandestinos.
Con relación a la contaminación por ruido la organización mundial de la salud ha fijado en 70 decibeles, el límite tolerable de intensidad del sonido; cuando se excede este límite se producen graves afecciones a la salud física y mental. La contaminación auditiva se da principalmente por las bocinas de aire, que suenan los conductores de camionetas y camiones, por las bocinas de las iglesias y las rockolas de los cantones.
Sistema de drenajes
De los 48 lugares poblados 33 no cuentan con el servicio de drenajes. Los drenajes de la cabecera municipal desfogan directamente al río Mixpillá. El principal problema a nivel industrial es la pulpa de café que se tira también directamente al río.
Tren de aseo
El porcentaje de hogares que utilizan servicio municipal o privado de eliminación de basura es solamente del 19.81 %; bastante bajo en relación a toda la población, solo uno de cada cinco hogares le utiliza. Esto repercute en el aparecimiento de basureros clandestinos en las entradas del pueblo, ya que un 80.19% de la población no utiliza dicho servicio.
Con los desechos sólidos, en este municipio queman la basura y otros pocos utilizan servicio municipal (menos del 20%), lo que contribuye a que sea un municipio altamente contaminado donde proliferan basureros clandestinos. De acuerdo al Mapeo Participativo realizado existen 12 basureros clandestinos. Existe una planta de tratamiento pero no está en funcionamiento.
Tratamiento de desechos sólidos
La disposición de desechos sólidos se efectúa en botaderos de basura no planificados, esto sucede en todos los lugares poblados del municipio. No se conoce la existencia de ningún relleno sanitario, o de alguna planta de tratamiento.