Recursos Naturales del Municipio de San Pablo
Suelos
Los suelos de territorio municipal están clasificados en las clases agrológicas III, VI, VII y VIII (USDA).
Clase III: Los suelos de esta clase se hallan sujetos a importantes limitaciones en su cultivo, presentan serios riesgos de deterioro son suelos medianamente buenos. Pueden cultivarse de manera regular, siempre que se les aplique una rotación de cultivos adecuada o un tratamiento pertinente. Sus pendientes son moderadas, el riesgo de erosión es más severo en ellos y su fertilidad es más baja. Sus limitaciones y sus riesgos son mayores que los que afectan a la clase anterior, estas limitaciones con frecuencia restringen las posibilidades de elección de los cultivos o el calendario de laboreo y siembra. Requieren sistemas de cultivo que proporcionen una adecuada protección vegetal, necesaria para defender al suelo de la erosión y para preservar su estructura (fajas, terrazas, bancales, etc.) necesitan una combinación de distintas prácticas para que el cultivo sea seguro. Ocupan el 14.29% del territorio.
Clase VI: Tierras no cultivables, salvo para cultivos perennes y de montaña principalmente para fines forestales y pastos, con factores limitantes muy severos de topografía, profundidad y rocosidad, topografía ondulada fuerte o quebrada y fuerte pendiente, Incluye suelos muy poco profundos, de textura y drenaje deficiente, no mecanizable. Aptos para pastos y bosques, aunque pueden establecerse algunos tipos de cultivos perennes, con prácticas de conservación de suelos. Ocupa el 11.76% del territorio.
Clase VII: Tierras no cultivables, aptas solamente para fines de uso o explotación forestal, de topografía muy fuerte y quebrada con pendiente muy inclinada. Incluye suelos muy poco profundos, de textura y drenaje deficiente, no mecanizable. Aptos para pastos y bosques, aunque pueden establecerse algunos tipos de cultivos perennes, con prácticas de conservación de suelos. Ocupa el 53.48% del territorio.
Clase VIII: Tierras no aptas para el cultivo, aptas solo para parques nacionales recreación y vida silvestre, y para protección de cuencas hidrográficas. Con topografía muy quebrada, escarpada. Incluye suelos muy poco profundos, de textura deficiente, con serios problemas de erosión y drenaje, no aptos para cultivos, no obstante puede considerarse algún tipo de cultivo perenne. La mecanización no es posible y es indispensable efectuar prácticas intensivas de conservación de suelos. Ocupa el 20.47% del territorio.
De esta información se deduce que los suelos en el territorio de San Pablo, tienen fuertes limitaciones respecto a su uso debido a las restricciones que se indican en la descripción de las clases agrológicas que antecede. Debido a su uso actual con agricultura perenne (cultivo de café) no es evidente en el paisaje las condiciones de intensidad de uso a la que es sometido, ya que se considera que 92.81% del territorio está en condiciones de sobre uso; solamente el 3.90% tienen uso correcto y el 3.30 está sub utilizado. De acuerdo a diagnósticos de recursos naturales realizado por la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza al comparar el sobreuso del suelo se manifiesta más en la microcuenca del río Salá (UICN, 2008).
Pendientes topográficas: El 68.98% del territorio presenta pendientes de 5 a 12%. Pendientes de 32% a mas de 45% se encuentran en el 29.48% del territorio.
Series de suelos: Chocolá (Cho): Ocupa el 4.60% del territorio, son suelos de color café oscuro, textura, franco limosos o arcillosos, pH ácido (6), profundidad 150 cm. El material original es ceniza volcánica o material aluvial, buen drenaje, riesgo a erosión regular a alto, fertilidad potencial a baja.
Camanchá (Cm) Ocupa el 0.09% del territorio, sus características son: material original ceniza volcánica, relieve en planicies suaves o fuertemente onduladas, buen drenaje, color superficial café muy obscuro, textura superficial franca, profundidad efectiva 150 cm (profundos), pH ácido (6.3), riesgo a erosión, potencial de fertilidad regular a alto.
Ostuncalco (Os): Ocupa el 13.35% del territorio, sus características son color gris, textura arena franca o arena suelta, pH ácido (5.7) profundidad 10 cm (muy delgado), material original ceniza volcánica relieve ondulado a inclinado, drenaje excesivo, alto riesgo a erosión, potencial de fertilidad bajo. Se encuentra a altitudes mayores a 2,400 metros.
Suchitepéquez (Sx): Ocupa el 64.05% del territorio, color café oscuro a café muy oscuro, textura franco limosa, pH ácido (6), profundidad 150 a 200 cm. Material original ceniza volcánica, buen drenaje, pedregosidad ocasional, riesgo de erosión, fertilidad potencial regular a baja. Se localizan a altitudes de 400 a 1,200 metros.
Cimas Volcánicas (CV): Relieve conos volcánicos, son áreas de protección. Ocupan el 1.14% del territorio.
Totonocapán (Tp): Se encuentran en el 0.32% del territorio, material original ceniza volcánica o roca, relieve suavemente inclinado a ondulado, buen drenaje, color superficial negro o café muy oscuro, textura moderadamente fina, profundidad de 90 cm, alto riesgo a erosión, pH ácido, regular potencial de fertilidad. Se ubica en altitudes cercanas a 2,400 metros.
Aluviales (SA): Ocupan el 1.45% del territorio, son el resultado de deposiciones de arenas y limos en las orillas y en mismo lecho de los ríos. Generalmente son suelos aptos para la agricultura. En el territorio de San Pablo se ubican a las riveras del río Cabuz.
Flora y Fauna
El avance de ocupación de los suelos, que ocurrió durante la expansión del cultuvo de café, provocó la sustitución de áreas boscosas por plantaciones comerciales, esto causó disminución de la biodiversidad propia de la región, tanto flora como fauna. Sin embargo, se pueden encontrar árboles de cedro, tepemiste, zope, ciprés, guayabo, volador, palo banco, jacaranda, que tienen usos maderables y energéticos. Como alimento o uso comercial se encuentra banano, zapote, maíz, fríjol, izote, cacao, quina (medicinal), gigante, cushín, nance, guayaba, aguacate, Guachipilín.
En el caso de la fauna, esta se ha encuentra básicamente en áreas marginales (no sujetas a cultivos) y las mas comunes son: Tuza, tacuazín, andasolo., tacuatuza, armadillo, ardilla, venado, sapos, chachas, taltuza., conejos, pizote.
Clima
Los climas predominantes son cálido muy húmedo y semicálido muy húmedo, además semifrío húmedo. Estos dos últimos en menor porcentaje del territorio en general se dan de; 64 a 128 días de lluvia anuales. La temperatura media anual es de 20°C con variaciones de 13 a 35°C, la precipitación pluvial promedio es de 1,060.76 mm, con máximos de 4,081.7 mm.
Zonas de Vida
Bosque Muy Húmedo Montano Subtropìcal (bmh-M): Ocupa el 8.04% del territorio; caracterizado por relieve ondulado a accidentado, se recomienda como uso apropiado manejo y aprovechamiento sostenido de los bosques y ecoturismo.
Bosque Muy Húmedo Montando bajo Subtropical (bmh-MB): Ocupa el 25.17% del territorio, relieve accidentado, se puede dar un uso combinado de cultivos agrícolas y bosque (sistemas agroforestales), debe ser manejado cuidadosamente pues debido a la densidad de población tiende a disminuir, dando paso a la erosión en las pendientes fuertes.
Bosque muy Húmedo Sub Tropical Cálido Sur (bmh-S(Sur): ocupa el 66.79% del territorio. El uso apropiado
b. Gestión integrada del recurso hídrico
El territorio del Municipio de San Pablo se ubica en la cuenca del Río Suchiate que desemboca en el océano pacífico. El 48.98% las zonas de recarga tienen cobertura boscosa (básicamente es el área ubicada en inmediaciones del volcán Tajumulco), aunque el resto del territorio se considera sin cobertura boscosa es importante señalar que debido a la protección que proporciona el cultivo de café, por ser perenne y su protección (sombra de árboles de especies leguminosas) existe una buena cobertura del suelo ya que las zonas de recarga, generalmente tienen poca infiltración de agua por lo que gran parte del agua que precipita sobre ellas escurre.
El Municipio de San Pablo, está irrigado por los Ríos (UICN, 2008) Salá, Negro, Cutzulchimá, Tarros, Canujá, Ixben, Grande, Camarón, Hondo, Zabaliche, Tzoc, Chapá.
Fuentes de Agua
En la Municipalidad no existe un inventario de las fuentes de agua utilizadas por la población del territorio para abastecerse de este líquido, sin embargo debido al apoyo que su OMP recibe de UICN se han iniciado acciones, con diagnósticos de microcuencas, que han permitido georeferenciar y establecer el estado, respecto a caudales, uso y ubicación de fuentes de agua localizadas en las microrregiones de los Ríos Salá y Negro que representan el 65% del territorio y 55 comunidades. En la microcuenca del Río Negro se identificaron 33 fuentes y 28 en la del Río Salá.
La microcuenca del río Negro cuenta con 33 nacimientos de agua de las cuales 13 están ubicadas en la comunidad La Igualdad; 13 se ubican en la finca Chibuj; otras comunidades que se localizan en esta microcuenca han comprado nacimientos para abastecerse de agua tanto en La Igualdad como en Chibuj, aunque también se abastecen de nacimientos que se encuentran fuera de la microcuenca. En la microcuenca del Río Salá el agua domiciliar que llega a las comunidades proviene de fuentes ubicadas dentro de las mismas, o en otras comunidades dentro y fuera de la microcuenca. En las 22 comunidades la cobertura del agua domiciliar se realiza mediante el transporte del líquido con manguera de poliducto mediante sistemas artesanales.
En la microcuenca del Río Negro, UICN realizó muestreos en 18 nacimientos, el análisis bacteriológico mostró que el 72% de estos no son aptos para consumo humano por estar contaminados con E. coli, estos nacimientos se encuentran localizados en las cercanías de las poblaciones humanas, lo cual en combinación a la carencia de sistemas para la disposición y traslado de aguas negras producen la contaminación subterránea de las aguas que son utilizadas por las poblaciones. Además se realizó muestreo de los tanques de captación, determinándose que el 60% estaba contaminado por organismos provenientes de agua fecales, se considera que se debe a que los tanques se encuentran a nivel del suelo, no poseen zanjas sanitarias, hay infiltración de aguas superficiales o los tanques se encuentran deteriorados.
c. Gestión de Riesgo
Para el Análisis de Riesgo del territorio municipal se incluyeron todos los poblados, utilizando la metodología participativa y matriz (SEGEPLAN, 2010c). Desde la percepción de los actores locales que participaron en el taller, las amenazas principales son las siguientes:
• Geológicas: Deslizamientos, hundimientos
• Hidrometeorológicas: Temporales, vientos ruertes. Crecidas de ríos, inundaciones
• Antrópicas: Contaminación por desechos sólidos (basura), contaminación por desechos líquidos (aguas residuales municipales, de beneficios de café), contaminación por sustancias agroquímicas,
• Socionaturales: Agotamiento de fuentes de agua, Los pobladores identifican los terremotos y las erupciones volcánicas como amenaza latente. Para el municipio el nivel de las amenazas mencionadas se estimó, en general como alto. La afectación por lugar poblado es la siguiente:
Crecidas de ríos: La Vega, Nueva Jerusalén, El Quetzalí, Colima II, El Carmen, San Jorge, Nueva Independencia, Las Brisas, caserío Nueva Buena Vista, Los Andes, Nuevo San Francisco. Inundaciones: El Carmen, San Jorge, Nueva Independencia, Las Brisas, Nueva Buena Vista, Los Andes
Contaminación por desechos sólidos: Todo el territorio, Contaminación por desechos líquidos: Todo el territorio. Contaminación por substancias agroquímicas: Cabecera Municipal, Santo Domingo, El Naranjal, Santo Domingo II, La Cumbre, La Joyita, El Trapiche, La Vega, Nueva Jerusalén, Zelandia, Nueva Santa Teresa, Nueva Buena Vista, Nueva Argentina, El Milagro, Los Andes, Buenos Aires, Nueva Italia, Nuevo Horizonte, El Paraíso, La Unión Loma bonita, Nuevo Ceilán, Puerto Rico, Nuevo San Francisco, Santa Anita, Villa Hermosa, Bella Vista, Unión Altamira
Deslizamientos: La Vega, Nueva Jerusalén, Zelandia, Colima I, La Ranchería, Las Bolsas, El Campo, San Jorge, Nueva Independencia, Los Andes, La Unión Loma Bonita, Santa Anita, Villa Hermosa, Bella Vista.
Vientos fuertes, huracanes y temporales: Todo el territorio. Agotamiento de fuentes de agua: Todo el territorio.
Vulnerabilidad
Respecto al análisis de vulnerabilidad, realizado también en taller participativo, de acuerdo a la percepción de los pobladores se determinó lo siguiente: Los factores de vulnerabilidad más altos están relacionados con indicadores ambientales tales como; la falta de gestión del recurso hídrico con enfoque de cuenca, intensidad de uso del suelo y la ausencia de gestión de ecosistemas prioritarios; las cuales se consideran muy críticos en el municipio.
Los factores de vulnerabilidad que se consideran críticos son: Indicadores económicos caracterizados por bajos ingresos, empleo temporal relacionado con actividades agrícolas y migración laboral. Los indicadores sociales evidenciados por la baja capacidad de respuesta para enfrentar los riesgos, aunado al indicador cultural–ideológico porque la población aún no percibe, en la generalidad, la influencia humana en generar las condiciones que pueden provocar los desastres básicamente lo relacionado con amenazas socionaturales como; agotamiento de fuentes de agua y deforestación, así como las antrópicas principalmente en cuanto a la ausencia de manejo de desechos sólidos y líquidos y una actitud de ausencia de prevención del riesgo.
La vulnerabilidad es alta en el indicador político institucional, ya que los pobladores participantes en el taller respectivo indican que aún no se percibe compromiso por parte de autoridades municipales para realizar inversiones en programas y proyectos que brinden seguridad a la población; por el escaso nivel de organización poblacional y baja participación en la toma de decisiones, así mismo en el indicador funcional en donde destacan principalmente los problemas ocasionados por la falta de manejo adecuado de desechos sólidos y líquidos, así como el mal estado de las vías de acceso. La temática de gestión de riesgo no está incluida en los programas educativos, incrementando la vulnerabilidad de la población del municipio.
d. Saneamiento Ambiental
Manejo de desechos sólidos y líquidos
Los desechos sólidos constituyen un problema a nivel de la cabecera municipal y los poblados principales, para el año 2002, se reportó que 53.44% de los hogares la tiraban en cualquier sitio, el 23.03% la quemaba y 12.18% la entierran. Los principales puntos para la deposición de los desechos son; los zanjones, ríos y riachuelos. En cualquiera de estas formas, las más comunes ocasionan un alto impacto ambiental negativo.
Los desechos líquidos constituyen una importante fuente de contaminación para los recursos hídricos, de acuerdo al censo de población del año 2002 el 50.6% de la población carece de conexión domiciliar a drenaje, lo que incide en este fenómeno fomente la contaminación de los mantos acuíferos.
