Aspectos Demográficos del Municipio de San José El Rodeo
De acuerdo al cuadro anterior, el 99% es población no indígena y únicamente 1% de población indígena, la cual pertenece a la etnia Mam, esta situación, se explica por el hecho que en el proceso de expansión del cultivo de café la mano de obra fue brindada por trabajadores que migraron del altiplano del departamento y posteriormente fueron asentándose en el territorio conformando poblaciones que luego fueron asimiladas de forma cultural dando como resultado la transformación de su identidad que se visibiliza como pérdida del idioma nativo y su vestuario. En cuanto a la densidad de población considerada para el año 2010 es de 203 habitantes por kilómetro cuadrado, (dato estimado con base en la proyección de población –INE- y la extensión territorial INE). Esta densidad poblacional es baja y tiene una relación con el uso del territorio que básicamente se utiliza para la producción de cultivos extensivos. Con respecto al departamento, la población constituye el 1.65% de la población total estimada para el año 2,010.
De acuerdo a la gráfica siguiente se observa que la mayor población es joven con edades inferiores a los 30 años de edad, situación ésta que implica que en un futuro próximo se incrementará la demanda de servicios básicos y oportunidades económicas (empleo) para la población.
Crecimiento poblacional
Patrón de asentamientos
En el municipio de san José El Rodeo, la distribución y concentración de la población en el municipio denota que básicamente los pobladores se ubican en la cabecera municipal localizada en la sección alta del territorio, como segundo poblado en importancia por el asentamiento de población se identifica a la aldea San Francisco ubicada en la sección baja del territorio. Este patrón se demarcó como consecuencia de la ocupación gradual del territorio en la medida que fuera expandiéndose el cultivo de café con la formación de fincas y en consecuencia el establecimiento de poblados para atender las labores productivas de esas unidades. Actualmente existe un proceso de dinamización de la formación de poblados, impulsado básicamente por venta de terrenos para instalación de viviendas a familias ubicadas en fincas de café, estos poblados se fundan sin control municipal por lo que es necesario iniciar un proceso que permita establecer su jurisdicción y categoría para poder realizar acciones de planificación que permitan resolver sus necesidades de infraestructura social y económica productiva principalmente.
Condiciones de Vida
Pobreza y Pobreza Extrema
Para el año 2002 (INE) se reportan índices de 89.65% de pobreza general y 21.90% de pobreza extrema, el índice de pobreza general es alto (es superior a la media departamental 87.20%), lo cual expresa la precaria condición de vida de la población. El valor del indicador de pobreza extrema es ligeramente inferior a la media departamental (23.72%). Se estima como condición de pobreza aquella en la cual los ingresos de las personas son menores a un dólar por día (1US$ PPA); por lo que puede generalizarse de que en el municipio 2 personas de cada 10 sobreviven con menos de Q10.00 diarios, además debe considerarse que el costo mensual al mes de marzo de 2010 para adquirir la canasta básica de alimentos era de Q2,003.89 (INE) por lo que se estima que prácticamente las familias están imposibilitadas para adquirir los bienes mínimos necesarios para alimentarse. Esta situación está altamente relacionada con la ocupación principal de la población económicamente activa que en su mayoría desarrolla actividades agrícolas (mano de obra de las fincas comerciales de café) actividad que ha disminuido como consecuencia de la reducción de los precios de este producto y la inactividad económica de las mujeres que representan más del 50% de la población estimada, como agravante se manifiesta que las fincas no pagan el salario mínimo establecido (SEGEPLAN, 2010a). La pobreza se revela en distintas formas como: Ingresos bajos, pocas pertenencias, poca educación, bajos niveles de asociatividad, carencia de oportunidades para hacer negocios o producir, entre otras manifestaciones de carencia y vulnerabilidad es importante brindar a la población económicamente activa capacidades laborales que les permitan desarrollar y emplear su mano de obra en ocupaciones más estables y mejor remuneradas.
La anterior situación implica un IDH (Índice de Desarrollo Humano) de 0.60, el cual aunque era superior a la media departamental (0.586), reflejaba deficiente calidad de vida, medida por las necesidades básicas insatisfechas, ya que el 4.3% de la población adolecía de una necesidad básica insatisfecha, el 50.5% de dos, el 7.6% tres, el 7.0% de cuatro, el 9.4% de cinco y el 10.7% tenía seis necesidades básicas insatisfechas.
En general, este municipio presenta valores bajos, respecto a los indicadores de necesidades básicas insatisfechas anteriormente mencionados en relación a los municipios que conforman la zona cafetalera de la boca costa de San Marcos.
Flujos Migratorios
La población se moviliza con fines comerciales y laborales en albañilería como ayudantes (de forma cotidiana) principalmente hacia el municipio de Malacatán debido a la cercanía de esta población, su actividad comercial y la facilidad de acceso. Debido a la cercanía de la frontera con México ocurren movimientos comerciales en pequeña escala para la compra y comercialización de artículos básicos para el hogar.
También por motivos laborales muchas familias migran temporalmente para trabajar en unidades agrícolas ubicadas en el Estado de Chiapas México, este flujo migratorio se manifiesta en el periodo de enero a agosto. El movimiento migratorio hacia Estados Unidos con propósitos laborales, involucra básicamente los jefes de familia y los hijos mayores de edad.
