Recursos Naturales del Municipio de San Juan Cotzal
Los municipios del Norte del departamento de El Quiché, se caracterizan por poseer riquezas naturales. El municipio de San Juan Cotzal es uno de ellos, pero ante la presión y la expansión de los centros poblados, los recursos naturales están cada vez amenazados por extinguirse. Situación que se aleja a los compromisos del Estado en cuento a cumplir los ODM.
Sobre esta situación no amerita ser experto para interpretar la realidad, ya que debido al ritmo acelerado en que se destruye los recursos naturales, se calcula que en menos de 20 años; el territorio de San Juan Cotzal será completamente desolado, ocasionando así más problemas para la sobrevivencia de los habitantes. Para ser proactivos antes esta situación, las autoridades municipales, organizaciones y con participación directa de los habitantes, se deben de crear cuanto antes diversos mecanismos, estrategias y políticas asociado a los procesos de desarrollo.
Hidrografía
Los afluentes más importantes se localizan en la Cabecera Municipal, Santa Avelina, Chichel, Villa Hortensia II, Namá, Xeputul I y Cajixay. Ubicándose el municipio en las siguientes cuencas y subcuencas, tales como; La cuenca Río Usumacinta y Subcuenca Río Salinas, Cascadas de Santa Avelina y Chichel. Ríos Cotzal Chinimaquín, Tichun, Chamul, Pescado Tina´b´atz Utxmila, Tz´inata Xevi´vitz, Tziaja Chipal y Moxla; Quebradas El Chorro, Niila´ y Xetenamich; Arroyos Escondido, Los Cimientos, Tzajib´ella y Tzik´áuy. Estos recursos se utilizan como fuente para abastecer el consumo doméstico, saneamiento, riego de cultivos, fines agropecuarios, turísticos y de recreación.
El caudal de la cuenca Usumacinta y subcueca Salinas recorren desde San Felipe Chenlá hasta la Finca San Francisco. Las cascadas de Chichel y Santa Avelina nacen en las regiones III y VI. El río Cotzal Chinimaquín atraviesa las ocho regiones desde Pulay hasta Xeputul II de donde se desprenden los demás afluentes.
Los ríos Cotzal Chinimaquín, Tichun y Chamul están contaminados por desechos como basura, aguas negras y desperdicios orgánicos, estos por encontrarse cerca de lugares poblados. Los recursos que se conservan limpios con caudales generosos y vida acuática son los retirados de los hogares.
Con estas dificultadas, los mismos aún llaman la atención de grandes empresas, quienes tienen intensiones para la explotación o construcciones de hidroeléctricas, sin que estos contemplen beneficios directos para la población. Tal como se muestra en la siguiente imagen.
Suelos
Según la clasificación de reconocimiento de los suelos a San Juan Cotzal le corresponden la serie Calanté, Carchá y Toquía los cuales se caracterizan por ser profundos y bien drenados desarrollados sobre una mezcla de residuos de caliza y ceniza volcánica.
En la serie de suelos se identifica con los símbolos siguientes: Ca-Calantú, Cr- Carcha, Tq- Toquiß, la serie representativa es. (Ca) calanté sus caracterizas son suelos profundos de bien a excesivamente drenados desarrollados sobre una mezcla de residuos de caliza y de ceniza volcánica fina en regiones húmedas. El perfil del suelo calanté es franco limoso, el suelo superior a una profundidad de 15 centímetros, es franco limoso y arenoso, de color café oscuro a café muy oscuro; casi todas las áreas están libres de piedras, la estructura es granular suave.
El suelo intermedio a una profundidad aproximada de 35 centímetros es franco limoso de color café muy oscuro, de estructura granular medianamente ácida. El inferior a una profundidad aproximada de 90 centímetros es franco arcilloso, franco limoso y arenoso de color café amarillento; con estructura cúbica firme y de reacción medianamente acida. Los suelos (Cr) carchá son profundos, bien drenados, desarrollados sobre ceniza volcánica blanca de grano fino. Los suelos (Tq) toquía son poco profundos, bien drenados, desarrollados sobre caliza en un clima frío y húmedo.
Usos del suelo
El potencial del suelo es para producción forestal y agrícola, debido a la composición de suelos, topografía, clima y fuentes de agua. La reacción de los suelos es medianamente ácida con un potencial hidrogénico de 5.5 a 6.0; lo que significa que es favorable para la siembra de cualquier tipo de cultivo.
De acuerdo al cuadro anterior que en el municipio aún se conserva un 54.33% de cobertura forestal, pero después de 4 años, quizá la cantidad haya disminuido, ya que es notorio que la frontera agrícola sigue su curso y quizá la actividad agrícola ha superado los 34.15% que se reportaron anteriormente, al igual que los arbustos y matorrales
Bosque
Es evidente que en el municipio la superficie forestal va disminuyendo, en el año 2008 se reportó el 97% que ocupa 7,046 hectáreas, el bosque es latifoleado o frondoso, crece a un ritmo de ocho hectáreas anuales; la forestación se compone de árboles de alto valor comercial como pinos, cipreses y cedros. El territorio se encuentra en las zonas de vida Bosque Muy Húmedo Montano, con un área de 99.18 km², Bosque Húmedo Montano Bajo 101.29 km² y Bosque Muy Húmedo Subtropical equivalente a 29.53 km².
Fauna y Flora
Se integra por las especies silvestres: quetzalillo amarillo, tortolito, gorrión, codornices, tecolote, ardillas, tepezcuintle, tacuazín, coyote, tigrillos, venado y murciélagos. La fauna doméstica es decir aquellas especies sometidas a la explotación de trabajo, carne u otros fines, se compone por caballos, burros, cerdos, gallinas, vacas, bueyes, cabras, ovejas, perros y gatos.
Entre las flores se pueden mencionar las azucenas, alcatraces, crisantemo lila y dalias. La riqueza floral se integra por; pino liso, pino blanco, encino, ciprés, caoba, cedro, palo blanco y casuarina.
Fisiografía y orografía
Las zonas montañosas del Municipio, corresponden a las micro-regiones IV, VII y VIII como las montañas de Tz´ununkab´ y los cerros Peña Amarilla, Vinam, Isacbal, Binajcap, Pamaxan, con un 50% de pendientes inclinadas, un 25% de pendientes menos inclinadas y el resto corresponden a áreas semi-planas.
Los suelos en su mayoría son de roca caliza y constituyen uno de los sistemas frágiles de formación calcárea (Kars), también existen los formados en conglomerados arcillosos encontrándose en relieves ondulados y quebrados.
Clima
Por las características geográficas del Municipio, el clima es frío en el nor-oeste y templado en el nor-oriente. Se distinguen marcadamente la época seca en los meses de octubre a abril y la húmeda en los meses de mayo a septiembre, aunque actualmente se tienen las primeras lluvias a finales del mes de mayo. En cuanto a la precipitación pluvial, se estima que llueve al año 150 días y la temperatura media anual es de 22 grados centígrados, con una humedad relativa de 75% a 80% anual, la cual no se ha modificado.
Bosque de manejo comunitario
A excepción del casco urbano, todas las comunidades tienen amplias extensiones de bosque con árboles maderables y no maderables. En la cabecera municipal se cuenta con un técnico que representa al Instituto Nacional de Bosques, política forestal y un vivero Municipal ubicado en la aldea Asich.
Para mantener el clima local y regional del área Ixil, se promueven nueve proyectos de reforestación que beneficiaran a las Aldeas Buenos Aires, Vichivalá, Quisis, Santa Avelina, Finca San Francisco y Pamaxan. Se observó tala de árboles para consumo energético y comercial; no hubo reportes de tala ilícita, incendios forestales ni destrucción de área boscosa por desastres naturales.
Análisis de riesgo
El Municipio en general se ubica en áreas con pendientes inclinadas en un 44%, que lo hace vulnerable a riesgos de tipo natural como derrumbes y deslaves a la mayor parte de las comunidades.
El crecimiento poblacional es otro factor que afecta los recursos naturales y que hace que sean vulnerables a la contaminación, la falta de un vertedero municipal para la basura ha hecho que los habitantes del lugar arrojen los desechos en ríos cercanos al área urbana, práctica que les genera consecuencias graves, como la inundación y crecida de ríos.
Los riesgos de mayor relevancia en el Municipio, son de origen natural, los que ocasionan pérdidas en los cultivos, bienes materiales, viviendas y vías de acceso que perjudicarían el bienestar socioeconómico de las familias.
La infraestructura de las viviendas en las comunidades se compone de materiales débiles en el techo, las paredes y los cimientos como: paja, cartón, teja, adobe y piedras, lo que las hace vulnerables a sufrir daños al momento de que ocurra un desastre.
Planes de gestión de riesgo
La Fundación Guillermo Toriello, en coordinación con los Comités COCODES y las Coordinadoras Municipales para la Reducción de Desastres, ha desarrollado los siguientes planes de gestión de riesgo, para las siguientes comunidades: Villa Hortensia II y San Marcos Cumlá. Los tres tipos de planes comparten objetivos como la coordinación entre actores y la reducción de vulnerabilidades, sin embargo su conocimiento en las comunidades y en el propio municipio es muy limitado, lo cual se deba a la poca información y divulgación de los documentos.
Medios que pueden facilitar o impiden la gestión de riesgos
Una de las ventajas que tienen el municipio en la gestión de riesgos, es la conformación de Comisión Municipal en la Reducción de Desastres, que además cuenta con su propia plan de trabajo, pero carentes de actividades que fortalezca sus capacidades técnicas.
Los medios de comunicación son muy limitados, debido a que se cuenta con una radio emisora, pero que no tienen cobertura en todas las comunidades y que su enfoque es totalmente religioso (evangélica). En este caso, la telefonía móvil en estos aspectos juega un papel importante, de acuerdo a estimaciones de la OMP, que cree que el 100% de las comunidades cuentan con este servicio.
De las limitantes y debido a la forma cómo se presentan los desastres en el Municipio, con factores adversos para el área rural que no cuentan con adecuadas vías de acceso y medios para dar aviso a las instituciones de socorro, esto puede ocasionar a que la respuesta de auxilio se demore.