Historia del municipio de La Esperanza, Quetzaltenango

por | Nov 21, 2016 | La Esperanza, Quetzaltenango | 0 Comentarios

Información acerca de la historia del municipio de La Esperanza, en Quetzaltenango.

Historia del Municipio de La Esperanza 

El municipio de La Esperanza ha arribado a un centenario de su fundación en el año 2010. Anteriormente el municipio era conocido como Aldea los Alisos, del departamento de Quetzaltenango.

 

En el año de 1894 en el ejercicio de sus funciones como alcalde auxiliar Don Francisco Escobar, compro a Don Nazario Beletzuy 6.5 cuerdas de terreno para la Plaza Pública, por la cantidad de 97 pesos con cuatro reales ante los oficios del abogado y escritor público Juan B. Alvarado, en la ciudad de Quetzaltenango, cuyo inmueble aparece registrado con el número 11,610, folio 142, tomo 72 de Quetzaltenango; el 25 de febrero de 1899, el señor José María Barrios donó 100 varas cuadradas de terreno, el documento de propiedad quedó legalizado ante los oficios del Juez Tercero de Paz de la ciudad de Quetzaltenango.

 

Posteriormente se urbanizó la aldea, pero siempre existía en la mente de los moradores la inquietud de solicitar sus buenos oficios al señor Presidente de la República, para elevarla a categoría de Municipio, la petición fue atendida, el siete de abril de 1910 con el nombre La Esperanza.

 

El municipio de La Esperanza, con el terremoto que se registró el seis de agosto de 1942 sufrió graves daños, como consecuencia, el 95% de la población quedo sin vivienda; por iniciativa de algunos vecinos y por estar la Cabecera municipal aislada de la carretera asfaltada dispusieron trasladarla al cantón El Progreso (actualmente zona dos) o Pila de Los Rodas; sin autorización alguna le dieron el nombre de “La Victoria”, por el lapso de tres años, pero por inconformidad de la mayoría de vecinos quedó nuevamente con el nombre “La Esperanza”, según Acuerdo Municipal del 26 de septiembre de 1945.

Escrito por: Mireya Rodriguez

A pesar de años fuera de Guatemala, Mireya se ha mantenido muy apegada a su tierra. Patriótica hasta los límites, le gusta la idea de mostrar su país desde un ángulo diferente y se basa en una filosofía: no es necesario abrir los ojos para ver el mundo de otra manera, solo hay que abrir la mente.

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