Información acerca de la historia del municipio de Cuilco, en Huehuetenango.
Historia del Municipio de Cuilco
El municipio de Cuilco, en la época precolombina, estuvo ocupado por el pueblo Mam; según crónicas de la época, las fuerzas del rey quiché Quicab El Grande (1425-1475), extendieron el dominio hasta los márgenes de los ríos Cuilco y Selegua, donde establecieron una línea de fortalezas (USIGHUE; SEGEPLAN, 2002)..
“En su visita pastoral el arzobispo Pedro Cortéz y Larráz, para 1768 y 1770, menciona que había una población de 489 habitantes (245 indígenas y 244 ladinos) y que con los pueblos anexos Santa María Magdalena, Tectitán, Nuestra Señora de la Asunción Tacaná, Santiago Amatenango, San Martín Mazapa, San Francisco Motocintla y la Hacienda de Jalapa, la población ascendía a 2,355 personas. Para este tiempo, su cultivo principal era el maíz, seguido de la caña de azúcar y muy poca producción de ganado. El idioma del indígena era una mezcla de Mam y Chapaneco denominado Populuca”
En la obra Recordación Florida (1690) del cronista Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, se menciona que era un pueblo de encomienda que contaba con 480 habitantes, su producción era la caña de azúcar, vainilla, cacao y achiote. También se elaboraban petates y eran sometidos por el corregidor de Totonicapán, al sistema de trabajo conocido como repartimiento de algodón.
En el año 1825, cuando la Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala dividió el territorio del país en departamentos, Cuilco quedó como cabecera de distrito, incorporado al departamento de Quetzaltenango.
Hasta el año 1882, fue el centro de un extenso distrito integrado por los siguientes pueblos: Santiago Amatenango, San Martín Mazapa, San Francisco y Motocintla. El tratado de límites con México, suscrito en ese año, les hizo perder los primeros cuatro pueblos. En el año 1888, fue levantado el edificio municipal y en 1893, se estableció el servicio de agua potable en la cabecera municipal.
Otros datos históricos indican que el edificio municipal fue construido en 1888 y en 1908 el edificio que ocupo el cuartel militar y la oficina de telégrafos. En 1893 se inauguró el servicio de agua potable de la cabecera municipal. Datos del censo de 1880 indican que Cuilco contaba en ese año con 576 habitantes y sus principales cultivos eran la caña de azúcar, el café y granos básicos. Contaba con dos escuelas primarias, una de niños y otra de niñas.
Sobre el significado del nombre Cuilco, existen tres versiones recogidas por el historiador Jorge Luis Arriola. Según la primera, proviene de las voces “co” que significa en y cuil, pintado y escrito, por lo que se traduciría “en lo pintado“. Según otra versión, Cuilco significa “lugar sobre el que se ha escrito o pintado” y según una tercera, Kuil-co, significa lugar de pintores o escribientes, de Kuil pintor o escribiente y co, lugar de.
El territorio que actualmente ocupa la cabecera municipal, no es su asiento primitivo, éste se encontraba en el sitio conocido hoy con el nombre de Cuilco Viejo, que está ubicado al norte del río del mismo nombre. Dicho traslado se realizó entre 1690 y 1705 y se debió a las inundaciones causadas por el río, y las autoridades de aquel tiempo decidieron asentarla en el lugar actual.
Cuilco es una tierra llena de costumbres y tradiciones, aunque algunas de ellas se han ido perdiendo con el paso del tiempo aún se conservan otras, estas se describen a continuación:
Las mañanitas; estas se cantan en la madrugada en la puerta de la habitación o de la casa del cumpleañero. En el umbral de la puerta se colocan las cortinas, que es un adorno confeccionado con papel de china. Algunas veces las mañanitas se dan con marimba.
El fallecimiento de una persona se anuncia por medio de dobles; estos son unos largos repiques de las campanas de la Iglesia Católica. Los dobles se acostumbran también para la conmemoración de los nueve días o el año del fallecimiento.
Representación en vivo de la pasión y muerte del señor Jesucristo durante Semana Santa, siendo esta una de las expresiones culturales más importantes del pueblo y donde la población católica participa con bastante devoción. Día de los muertos se realiza el 1 de noviembre en este día las personas acuden al cementerio a adornar las tumbas de sus difuntos, durante el día la marimba del pueblo ejecuta melodías en el cementerio.
Las fiestas novembrinas se llevan a cabo en honor al patrón San Andrés Apóstol del 25 de noviembre al 1 de diciembre; el día más importante es el 30 de noviembre día del patrón. Son las fechas más concurridas por todos los habitantes del municipio que acuden a las diferentes actividades culturales, deportivas, religiosas y de comercio.
Cuilco es un lugar de muchas leyendas pero entre las más representativas se encuentra la leyenda de Cambotz, cacique de esta región del señorío Mam, enemigo acérrimo de Gucumatz, la serpiente emplumada del señorío Quiché, ambos dotados de poderes sobrenaturales: Gucumatz podía quitarle a las entrañas de la tierra la energía que lo convertía en una terrible serpiente provocando con sus movimientos ondulatorios grandes temblores o terremotos; Cambotz quitaba la energía al aire, a la luz del sol, poseía la electricidad. Durante la lucha que ambos pierden Cambotz y señora se convierten en dos estatuas de piedra, mientras que Gucumatz la serpiente-ave se dividió en tres pedazos, la cabeza cayó en “Canibal”, la cola en Jalapa o Mujub’al y el tronco en El Espinal.