Recursos naturales del Municipio de La Esperanza
b. Suelos
El municipio de La Esperanza se localiza en la cuenca alta del Río Samalá. La mayor parte del territorio presenta una pendiente suavemente inclinada y plana en el centro, sur y en una parte del norte del municipio; por otro lado, la parte norte del municipio es fuertemente inclinado, principalmente en el área de la aldea Santa Rita.
En el territorio se registran alturas desde 2,400 hasta 3,000 m.s.n.m.; en la parte central del municipio se registran las alturas más bajas, gradualmente aumentan las alturas hacia el sur y norte; esta condición del territorio puede ser uno de los aspectos que causa las inundaciones en la época lluviosa en el centro del municipio; además se carece de un sistema efectivo que canalice el agua y se producen las inundaciones que afectan los hogares de la población y áreas de cultivo.
Vocación de los suelos
El territorio del municipio de La Esperanza presenta solamente dos de ocho categorías de capacidad de uso. La Clase II abarca la mayor parte del municipio, este tipo de suelos tiene limitaciones de uso moderado con respecto a la pendiente, profundidad, pedregosidad y drenaje y requieren de prácticas de manejo y conservación de suelo; el equivalente en las categorías propuestas por el Instituto Nacional de Bosques corresponde a Agricultura con mejoras (Am). La quinta parte del territorio corresponde a la Clase VIII que presenta limitaciones severas y son apropiados para actividades forestales de protección o de conservación ambiental natural, es ideal para conservar la biodiversidad, las fuentes de agua; además permite el ecoturismo y la investigación científica; la categoría equivalente en el sistema de INAB son Tierras forestales de protección –Fp- (MAGA, 2002a).
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación en su obra Memoria técnica y descripción de resultados en el año 2006, hace ver que en el año de estudio ya una parte considerable del territorio estaba urbanizado; así mismo otra porción del territorio de similar magnitud era destinado para la agricultura (granos básicos), otras áreas de menor tamaño eran ocupadas por bosque mixto, arbustos y matorrales (MAGA, 2006). En la actualidad el porcentaje del territorio ocupado por centros poblados tiende a incrementar, debido a los numerosos proyectos de urbanización en el municipio; esto sugiere mayor carga en el sistema de drenaje.
c. Flora y fauna
d. Clima
La mayor parte del territorio está en la zona de vida Bosque Húmedo Montano Bajo Subtropical, la temperatura oscila entre 15 a 23 ºC, por lo que su clima es frío y semi frío; la vegetación natural está representada por rodales de roble y encino (Quercus spp), asociada con pino triste, pino de ocote y ciprés; entre los cultivos principales se observan: maíz, frijol, trigo, verduras y frutales como durazno, pera, manzana y aguacate, el uso apropiado para esta zona es fitocultural forestal.
Una pequeña parte del territorio se encuentra en la zona de vida Bosque muy Húmedo Montano Bajo Subtropical, al cual se le puede dar un uso combinado de fitocultivo y bosque, que además debe ser manejado cuidadosamente debido a que lugares con pendientes fuertes pueden sufrir erosión (MAGA, 2002a).
e. Gestión integrada del recurso hídrico -GIRH-
Hidrografía, hidrología y orografía
El municipio de La Esperanza cuenta con 32 kilómetros cuadrados, los cuáles se ubican dentro de 4 cuencas de nivel 8, del método de delimitación de cuencas elaborado por el Ing. Otto Pfafstetter, las cuales pertenecen a la Cuenca del Río Samalá – nivel 6 del mismo método –
Las 4 cuencas se identifican con los códigos siguientes según el Mapa de Cuencas Hidrográficas a escala 1:50,000; elaborado por el Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (MAGA-UPGGR, 2009).
• 95755662
• 95755663
• 95755664
• 95755665
Únicamente la cuenca con el código 95755662 tiene un nombre oficial y éste es Cuenca del Río Seco. Sin embargo, según algunos de sus pobladores el río formado por la cuenca No. 95755663 se le denomina Río Xequijel y al que se forma por la cuenca No. 95755665 es llamado Río Sigüilá, por lo que para efectos de este estudio se utilizará tal denominación, a excepción de la cuenca con el código número 95755664 que no es conocida por los lugareños, ya que dentro del municipio de La Esperanza solamente se tiene una pequeña porción de esta cuenca y es el parte aguas; por lo que no se identifica el río ya que el cuerpo de agua en sí, se localiza en territorio del municipio de San Mateo, lo cual es un dato importante para poderle dar manejo a esta cuenca ya que dentro de La Esperanza solamente se le dará manejo a la parte Nor-Este del parte aguas.
Las cuatro cuencas son las que albergan los recursos naturales del municipio tales como: suelo, agua, biodiversidad y bosque, cada una de ellas posee distintas características bio- físicas, las cuales se detallan a continuación (Gamboa, 2010):
1) Cuenca 95755662: “Río Seco”.
– Diagnóstico
Esta cuenca se encuentra ubicada al Norte los municipios de La Esperanza y Olintepeque, al Sur y al Este el municipio de Quetzaltenango y al Oeste el municipio de San Mateo. Dentro de La Esperanza tiene 9.56 km2, y es la cuenca con mayor presión poblacional hacia los recursos naturales. Esta cuenca presenta una Zona de Vida denominada según Leslie Holdridge como Bosque Húmedo Montano Bajo Subtropical, la estructura geológica indica la presencia de rellenos y cubiertas gruesas de cenizas pómez de origen diverso. Con relación al tema de Geomorfología y Fisiografía, se cuenta con una clasificación de “Valle Tectónico de Samalá” con lo cual se refiere al origen del material parental. Tiene un conflicto de uso ya que sus suelos son series II –según el USDA- y son utilizados para centros poblados.
– Análisis
Debido a su geología, se afirma que es una cuenca con mucha capacidad de infiltración, pero debido a que sobre ésta se encuentran ubicados los municipios con mayor crecimiento demográfico del departamento y de la Cuenca del Samalá –nivel 6- esta capacidad no ha podido utilizarse como una fortaleza de la cuenca, por el contrario, representa una amenaza, ya que según los antecedentes de inundación, esta cuenca está dando problemas en la parte alta del Río Samalá, inundando la Zona 3 del municipio de La Esperanza y varias zonas donde atraviesa este zanjón natural dentro del municipio de Quetzaltenango, como lo son las zonas 2 y 5. Con respecto a la geomorfología y fisiografía se concluye que debido al material parental se cuenta con una densidad de drenaje superficial característico de los Valles, ya que el 75% de la Microcuenca en el territorio de la Esperanza es plano, sin embargo por el uso del suelo suma puntos para ser amenaza a inundaciones, ya que este 75% es utilizado para urbanización, lo que disminuye la capacidad de infiltración de agua al manto freático.
El uso que el suelo de esta cuenca tiene dentro de La Esperanza es un 75% para centros poblados y un 25% para bosque, matorral y cultivos limpios, por lo que el ordenamiento del suelo podría hacerse solamente en esta cuarta parte de la cuenca, ya que el resto tiene uso Residencial –Zonas 1, 3 y 4- con pocas áreas verdes. Con lo que se concluye que el suelo tiene conflicto de uso ya que es un suelo de categoría II –según el Departamento de Edafología de Estados Unidos, USDA- el cual tendría que usarse para cultivos, ya que no tiene limitaciones por tener un suelo profundo con buenas características físico-químicas, sin embargo el suelo es Sub-utilizado.
Esta Microcuenca presenta riesgo a deslizamiento y a inundación, el primero de ellos en la parte sur de la cuenca, por el Cerro denominado “7 Orejas”, debido a la pendiente del mismo. El riesgo a inundación está presente a lo largo de todo el zanjón del río seco, tiene mayor incidencia en la Zona 3 del municipio, desde la parte alta hasta el límite con las zonas 1 y 2 –Puente Carlín-
– Proyectos necesarios
Debido al análisis mencionado anteriormente y la morfología de la cuenca, se hace necesaria la instauración de un Sistema de Alerta Temprana –SAT-, ya que en esta cuenca está ubicada la mayoría de la población del departamento de Quetzaltenango sobre todo de los municipios de La Esperanza y Quetzaltenango; y esta misma área es la que ha demostrado tener un mayor conflicto de uso. Los municipios beneficiados serían: La Esperanza, Quetzaltenango y San Mateo.
Otro proyecto indispensable para el área específica de la zona 3 es el de “Incentivos para la Conservación de Suelo y Agua” ya que con esto se propiciaría la construcción de obra física y la sensibilización para realizar prácticas de conservación de estos recursos naturales.
2) Cuenca 95755663: “Xequijel”
– Diagnóstico
Esta cuenca colinda al Norte, Este y Oeste con San Andrés Xecul, Olintepeque y La Esperanza; y al Sur con Quetzaltenango. Dentro del municipio de la Esperanza se tienen 9.38 kilómetros cuadrados. Sus zonas de vida presentes son 2, teniendo en mayor proporción el Bosque húmedo Montano Bajo Subtropical y en menor razón la zona Bosque Muy Húmedo Montano Bajo Subtropical. La geología presente es variada, ya que en mayor proporción cuenta con rellenos y cubiertas gruesas de cenizas pómez de origen diverso – Qp- y en menor proporción cuenta con rocas volcánicas sin dividir, predominantemente mio-plioceno, incluye yobas, colados de lava material lahárico y sedimentos volcánicos. Con relación al tema de geomorfología y fisiografía, se cuenta con una clasificación de “Valle Tectónico de Salamá” en un 50% y el restante corresponde a “Montañas Volcánicas
Altas de Occidente” con lo cual se refiere al origen del material parental. Tiene un conflicto de uso, debido a que sus suelos son de 2 tipos: Series II –según el USDA- y son utilizados para centros poblados y suelos series VIII, utilizados para bosques, arbustos y granos básicos. En esta cuenca se observa demasiada extracción de materiales para la construcción como arena de río y selecto, lo cual no tiene regulaciones reales, aunque en realidad se cuente con un Reglamento Municipal.
– Análisis
Esta cuenca es parecida en un 50% a la del Río Seco, ya que por su geología es una cuenca con mucha capacidad de infiltración, pero debido a que sobre ésta se encuentran ubicados los municipios con mayor crecimiento demográfico del departamento y de la Cuenca del Samalá –nivel 6- esta capacidad no ha podido utilizarse como una fortaleza de la cuenca, representa una amenaza –al igual que el Río Seco-.
Con respecto a la geomorfología y fisiografía, se concluye que debido al material parental, se cuenta con una densidad de drenaje superficial característico de los Valles y el otro 50% de esta cuenca son catalogadas como “Montañas Volcánicas Altas de Occidente”. En esta cuenca hay menos presión poblacional sobre los recursos naturales, sin embargo el crecimiento del municipio tiene la tendencia hacia esta parte ya que se cuentan con varios proyectos urbanísticos en construcción actualmente, esto pone en riesgo la capacidad de infiltración de agua al manto freático.
Con relación al uso del suelo, el 50% del suelo presenta uso correcto y el 50% restante cuenta con conflicto de uso, ya que el 25% de este 50% es sobre utilizado, sobrepasa la capacidad del mismo y el otro 25% es subutilizado; de modo que se subestima la capacidad del suelo. Con relación a riesgo a deslizamientos en esta cuenca es mayor, por su topografía mas quebrada que la del Río Seco.
El riesgo a inundación es nulo debido a la topografía de la cuenca, sin embargo es latente el riesgo a desbordamiento del río Xequijel, debido a que la extracción de materiales para construcción ha aumentado en los últimos años, ya que la población del municipio se ha especializado en prestar su mano de obra para la construcción y sumado a esto, el crecimiento urbanístico tiende a darse hacia esta cuenca.
– Proyectos necesarios
Ya que el crecimiento urbano aún no ha alcanzado en su totalidad a esta cuenca, un Plan de Ordenamiento Territorial –POT- vendría muy bien ya que esta cuenca no se encuentra totalmente urbanizada y por esto se podría ordenar mejor el territorio por medio de Planes Reguladores, Reglamentos de Uso del Suelo y de Construcción, ya que en esta cuenca se encuentran los nacimientos de agua que abastecen a gran parte de los municipios de La Esperanza y Quetzaltenango, es imperante la declaratoria de estas áreas como Protegidas ante el Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas –SIGAP- por medio del Consejo Nacional de Áreas Protegidas –CONAP-. Cabe mencionar que se tienen algunos avances, ya que la Mancomunidad de Municipios “Metrópoli de Los Altos” coadyuvó para que el Concejo Municipal declarara por medio de un Acuerdo Municipal éstas áreas de nacimiento de agua como Áreas Protegidas. Haciéndose necesario también un Proyecto de Reforestación con su respectivo Plan de Manejo, el cual se clasificaría como “Reforestación para Protección.”
En esta parte se hace necesaria la restauración de la ribera del río para evitar desbordamientos, a la vez la creación de una Coordinadora Local para la Reducción de Desastres, debido a los riesgos que esta cuenca tiene, por la intervención humana. Asimismo, un Sistema de Alerta Temprana podría ayudar porque la población afectada por inundaciones podría ser grande, por las tendencias urbanísticas de la cuenca, la cual indica que el crecimiento está dado para el municipio de La Esperanza, Olintepeque y Quetzaltenango.
3) Cuenca 95755664. Sin Nombre
– Diagnóstico
Esta cuenca colinda al Norte con La Esperanza y el municipio de San Juan Ostuncalco. Al Sur y al Sureste y Oeste con el municipio de San Mateo. La zona de vida presente es el “Bosque húmedo Montano Bajo Subtropical”. Presenta una geología que cuenta con “Rellenos y cubiertas gruesas de cenizas pómez de origen diverso –Qp-“. En cuanto a la geomorfología y fisiografía, se cuenta con una clasificación de “Valle Tectónico de Salamá”. El 100% del territorio de esta cuenca dentro del territorio de La Esperanza –el cual equivale aproximadamente al 5% del total del municipio- es sub-utilizado, ya que tiene series de suelos II.
En este territorio se cuenta con una mínima presión poblacional sobre los recursos naturales, sin embargo hay sitios donde se extrae material para la construcción.
– Análisis
Debido a las características biofísicas de esta cuenca (suelos, geomorfología, fisiografía, geología, etc.), y el uso del suelo (bosque, matorrales y residencial en mínima parte), se puede analizar que podría llegarse a acuerdos con las autoridades municipales para implementar un Plan de “Pago por Servicios Ambientales” – o Compensación Económica por Servicios Ambientales- ya que los suelos de esta parte de la cuenca son serie No. II, aptas para cultivos sin restricciones ni limitaciones, debido a sus buenas características, sin embargo el uso dado al suelo por la población del municipio de La Esperanza es para bosque y arbustos y en una mínima parte para uso Residencial, y para que este plan tenga el enfoque de cuenca, al municipio de San Mateo podría interesarle conservar esta parte de la cabecera de la cuenca –la cual es de La Esperanza- para que se puedan conservar los nacimientos de agua que abastecen a la población del municipio vecino de San Mateo. Con lo que se estarían mejorando la calidad de vida de los habitantes del municipio vecino y al mismo tiempo de los habitantes de la cuenca.
El suelo tiene conflicto de uso, ya que es subutilizado, sin embargo podría ser atrayente – anteponiendo los intereses del enfoque de cuenca, lo cual implicaría alianzas intermunicipales- una propuesta de PSA, o implementar un proyecto de desarrollo con enfoque productivo dirigido a mujeres del municipio de La Esperanza –debido a la buena calidad de los suelos y que cuenta con vías de acceso con calidad y cantidad- si en caso no hubiera acuerdos con el municipio vecino.
Con relación a riesgos a inundación o desbordamiento de ríos, éstos están ausentes, ya que la población que vive en esta parte es mínima y se encuentra en la parte más alta de la cuenca.
– Proyectos necesarios.
Diálogo con Concejo Municipal de San Mateo y de La Esperanza, por medio de la Autoridad de Manejo de la Cuenca para implementar un proyecto de Pago por Servicios Ambientales, ya que este territorio es la cabecera de una cuenca que se encuentra en el municipio vecino de San Mateo. Dicho proyecto debería incluir Planes Reguladores para logar un Ordenamiento del Territorio ya que en esta área la cantidad de gente que vive es mínima.
4) Cuenca 95755665: “Río Sigüilá”
– Diagnóstico
Esta cuenca colinda al Norte con el municipio de San Miguel Sigüilá –de allí el nombre que los pobladores le dan al río y por ende a la cuenca- al Sur con La Esperanza y San Juan Ostuncalco, y de la misma manera al Este y al Oeste. La Zona de vida de esta cuenca es la de “Bosque húmedo Montano Bajo Subtropical”. Con una geología variada, ya que en mayor proporción cuenta con Rellenos y cubiertas gruesas de cenizas pómez de origen diverso –Qp- y en menor proporción cuenta con rocas volcánicas sin dividir, predominantemente mio-plioceno, incluye yobas, colados de lava material lahárico y sedimentos volcánicos –Tv-. Geomorfología y Fisiografía: se cuenta con una clasificación de “Valle Tectónico de Salamá” en un 50% y el restante corresponde a “Montañas Volcánicas Altas de Occidente” con lo cual se refiere al origen del material parental. Sus suelos son de 2 tipos: Serie II: En ésta área se cuenta con suelos bien drenados, bien profundos y buenas características para agricultura sin limitaciones, sin embargo su uso actual es de bosque, arbustos y granos básicos, por lo que se concluye que existe un tipo de conflicto de uso del suelo, este conflicto se caracteriza porque el suelo está siendo subutilizado, pudiéndose aprovechar para actividades agrícolas y agroforestería. La parte de la cuenca con la serie de suelos VIII: Esta en una pequeña proporción es sobre utilizada (40%) y en gran parte tiene un uso correcto, ya que este tipo de suelos es de vocación forestal de protección, y un 40% está siendo utilizada para cultivo de granos básicos, por lo que se considera sobreutilización, y el resto tiene bosque y matorral, lo cual es algo positivo para el suelo.
Lo que ocasiona un efecto negativo en el ambiente es la extracción de materiales para la construcción, ya que en esta cuenca, específicamente en las riberas del Río Sigüilá, se lleva a cabo esta actividad socio-económica y sin una regulación debida.
Es importante mencionar que solamente existe un caserío llamado “Los Lucas” que es parte de la Aldea Santa Rita, por lo que se concluye que no existe presión poblacional sobre los recursos naturales renovables de esta área, a excepción de la extracción de arena de río y selecto.
– Análisis
Esta es una cuenca con mucha capacidad de infiltración debido a su geología que en gran parte es Qp del período cuaternario y con materiales de pómez. Sin embargo un 30 % de su área cuenta con roca volcánica sin dividir y sedimentos volcánicos, denominada como tipo Tv. Con respecto a la geomorfología y fisiografía se concluye que debido al material parental se cuenta con una densidad de drenaje superficial característico de los valles – Valle Tectónico de Salamá- y el otro 50% de esta cuenca son catalogadas como “Montañas Volcánicas Altas de Occidente”. En esta cuenca hay menos presión poblacional sobre los recursos naturales, sin embargo el crecimiento del municipio tiene la tendencia hacia esta parte ya que se cuentan con varios proyectos urbanísticos en construcción actualmente, poniendo en riesgo la capacidad de infiltración de agua al manto freático.
Por el momento el uso del suelo no origina “Conflicto de Uso” ya que un 60% tiene un uso correcto, a diferencia de una pequeña parte (40%) que es sobre utilizada. Debido a esto se estima que es necesario un control con relación a los proyectos habitacionales que puedan surgir en un futuro, ya que la tendencia de crecimiento es hacia esta dirección o hacia esta cuenca, ya que se observan algunas infraestructuras industriales que corresponden a la “LICORERA NACIONAL”, además el proyecto de “BOSQUES DE LA ESPERANZA” que es un proyecto residencial de gran magnitud, por lo que se hace necesario de un Plan Regulador para el Uso del Suelo, el cual sería el inicio de un Ordenamiento Territorial Integrado.
En esta cuenca el riesgo existente es el de desbordamiento del río, con lo que podría dañarse la infraestructura vial como el camino y el puente que comunica al centro del municipio. Otra amenaza que ha acabado con los bosques de esta área, además de la expansión urbana, es el gorgojo del pino, ya que en todas las riberas del Río Siguilá se observan los bosques totalmente afectados por la plaga.
– Proyectos necesarios.
Los proyectos necesarios en esta área son:
Proyectos que incentiven la conservación de suelos y agua, por medio de estructuras y prácticas de conservación de estos recursos naturales. Un Plan Regulador de Uso del Suelo, con sus respectivos reglamentos. La conformación de una Coordinadora Local para la Reducción de Riesgos, para que la población tenga capacidades para actuar en caso de una eventualidad.
Fuentes de Agua
En el municipio se han contabilizado trece fuentes de agua que proveen del líquido a los habitantes de La Esperanza; causa de la deforestación se el manto freático se encuentra a poca profundidad, pero a han reducido las áreas de recarga hídrica; los habitantes manifiestan que existe un inadecuado uso del recurso hídrico; además se indicó que existe contaminación del recurso hídrico con desechos sólidos y líquidos por parte de lugares poblados aledaños al municipio; también se ha indicado que se desconocen las leyes ambientales del país por parte de la población, además la normativa relacionada al ordenamiento territorial es débil y su aplicación es deficiente (SEGEPLAN, 2009d).
f. Gestión de riesgo -GR-9
Amenaza
El territorio nacional está divido en 3 zonas de sismos, según datos en la serie de amenazas naturales del Atlas temático de la República de Guatemala realizado por MAGA, éste establece que el municipio de La Esperanza se encuentra en la zona C, que comprende la zona sísmica de las fallas del Polochic-Motagua y el pico de aceleración sísmica esperado para un período de retorno de 100 años, que define el grado de amenaza sísmica para el territorio. La Esperanza es un municipio con una amenaza muy alta de sequía, al este y sur del territorio. En la zona 4 y parcialmente en la zona 1 y 3 existe mediano riesgo de inundaciones debido a su topografía mayormente plana; existen grandes probabilidades de ocurrencia de heladas, debido a su ubicación en las regiones fisiográficas: Montañas volcánicas altas de occidente y valle tectónico de Samalá. Al observar el índice integrado de amenaza climática para el municipio de La Esperanza, éste es muy alto; lo cual indica que el territorio es vulnerable a factores climáticos (MAGA, 2002b).
El territorio cuenta con impor antes vías de comunicación terrestre en la parte este y sur que colinda con la cabecera departamental, por tal motivo la capacidad de respuesta en esta área es alta; sin embargo, en otra zona del parte este, en el norte y noroeste, La Esperanza limita con los municipios de San Mateo, San Juan Ostuncalco, San Miguel Sigüilá y Olintepeque, los caminos no están en óptimas condiciones, consecuentemente la capac dad de respuesta es baja (SEGEPLAN, 2009d). En el taller de Gestión de Riesgo se identificaron las amenazas y vulnerabilidades del municipio, los vecinos hicieron ver que en la zona 1, algunas personas han construido viviendas a la orilla de un barranco y se encuentran en riesgo, en el cerro 7 orejas se presentan deslizamientos que afectan el puente del centro del municipio y el puente Carlin de la zona 4; también afecta sectores de la zona 3 y 4. El drenaje del proyecto inmobiliario Bosques de La Esperanza desemboca directamente en un barranco (SEGEPLAN, 2010c).
La extracción excesiva de poma en el municipio modifica el paisaje y da origen a eventos que pueden ser negativos para el territorio; tal es el caso de la zona 3, donde además de la extracción se construyen viviendas en la cima de la montaña sin mayor supervisión técnica. Los sectores que pueden sufrir algún tipo de daño por derrumbes en la Aldea Santa Rita son los siguientes: calle real, sector la joya, campo de foot ball y 3 km de carretera hacia el centro del municipio. Las inundaciones ocurren cada año en La Esperanza durante la época lluviosa tal y como sucedió en el año 2010 durante la tormenta Agatha, debido en parte a que las mayores elevaciones se encuentran en el norte y sur, mientras que la parte baja lo constituye el centro del municipio; además perjudican las acciones negativas que ocurren en los municipios vecinos localizados en partes altas, tal es el caso del municipio de San Mateo. Todo el territorio es perjudicado por este factor, parece que en la zona 2 el efecto es menor; en la zona 1 varias calles se inundan y los puentes presentan daños, al final de la 4ª avenida en la zona 2; en la zona 3 es afectada la calle Lucas T. Cojulum y la 2ª. Calle. Para la zona 4, las inundaciones provocan pérdidas y daños severos cada año (SEGEPLAN, 2010c). Diversas plagas perjudican al municipio de La Esperanza, en la zona 1 las moscas perturban principalmente a los habitantes de las casas localizadas cerca del botadero municipal; ocurre lo mismo en hogares cerca de botaderos ilegales en la zona 2. En el año 2009 las plagas afectaron principalmente los cultivos de maíz y frijol del territorio, además el gorgojo del pino ha atacado los bosques del municipio (SEGEPLAN, 2010c).
De las cinco áreas del municipio de La Esperanza, la aldea Santa Rita presenta un alto nivel de amenaza, lo cual puede deberse a que en esa área se localiza la zona montañosa del municipio que está expuesta a amenazas de diferente tipo.
Vulnerabilidad
En el municipio de La Esperanza, la zona 4 es la más vulnerable, le sigue la aldea Santa Rita y la zona 3. En el caso de la zona 1 y 2, éstas presentan un nivel más bajo de vulnerabilidad, lo cual puede deberse a la ubicación estratégica de los mismos, al acceso a servicios básicos y a la topografía del lugar (SEGEPLAN, 2010c).
En el municipio de La Esperanza, los factores de vulnerabilidad son en su mayoría ambientales, funcionales, político institucionales y educativos. De tal modo que los vecinos del municipio sugieren el planteamiento de proyectos que representen los intereses y busquen solucionar la problemá
A pesar de años fuera de Guatemala, Mireya se ha mantenido muy apegada a su tierra. Patriótica hasta los límites, le gusta la idea de mostrar su país desde un ángulo diferente y se basa en una filosofía: no es necesario abrir los ojos para ver el mundo de otra manera, solo hay que abrir la mente.